21 de noviembre 2005 - 00:00

Negocia Chávez con Kirchner el ingreso de Venezuela a Mercosur

Néstor Kirchner viajó ayer a Venezuela, donde se entrevistará con Hugo Chávez. La oposición a Chávez dice que Kirchner y Fidel Castro se aprovechan de él y de la bonanza petrolera.Néstor Kirchner viajó ayer a Venezuela, donde se entrevistará con Hugo Chávez. La oposición a Chávez dice que Kirchner y Fidel Castro se aprovechan de él y de la bonanza petrolera.
Néstor Kirchner viajó ayer a Venezuela, donde se entrevistará con Hugo Chávez. La oposición a Chávez dice que Kirchner y Fidel Castro se aprovechan de él y de la bonanza petrolera.Néstor Kirchner viajó ayer a Venezuela, donde se entrevistará con Hugo Chávez. La oposición a Chávez dice que Kirchner y Fidel Castro se aprovechan de él y de la bonanza petrolera.
Durante el fin de semana, Hugo Chávez preparó el ambiente para la llegada anoche a Néstor Kirchner a Venezuela. En su programa dominical «Aló Presidente» mencionó y graficó el eje «Caracas-Buenos Aires» y un día antes, en una manifestación multitudinaria, le dio la bienvenida al presidente argentino que «estuvo digno, firme y grande ante las arremetidas imperialistas» en la Cumbre de Mar del Plata.

Claro que, dada la conocida verborragia del venezolano, el gobierno no podrá hacerse el sorprendido por tanta efusividad pese a que ayer sus voceros se esforzaban por bajarle el tono político a la gira.

Ambos mandatarios se encontrarán desde las 09.30 de hoy en el complejo Macagua de la localidad de Puerto Ordaz, a 700 kilómetros al sur de Caracas y se abrirán varias mesas de negociaciones paralelas. La agenda divulgada incluye la incorporación de Venezuela al Mercosur, la compra de bonos argentinos por parte del gobierno bolivariano, acuerdos energéticos y diversas inversiones en el orden de u$s 300 millones y convenios de cooperación judicial y humanitaria, según voceros oficiales. En suma, se firmaría media docena de acuerdos.

• Alianza solitaria

Tanto en medios de prensa mexicanos como venezolanos se mencionó el fin de semana sobre lo inoportuno de la visita de Kirchner a Venezuela. Ambos presidentes parecen haber reforzado su sociedad después de la conflictiva Cumbre de las Américas de Mar del Plata, una alianza que se vislumbra como solitaria. Chávez exageró el sábado ante una multitud que «la historia de nuestro continente se dividirá entre el antes y el después de la cumbre» de Mar del Plata. Fue en el mismo acto de Caracas en el que superó todo límite al calificar a George W. Bush como «asesino, genocida y loco», en respuesta a unas negativas declaraciones sobre Venezuela del representante de Washington para América latina, Tom Shannon.

«Al presidente Kirchner lo quise traer a Guayana», agregó ayer Chávez en su programa, para que conozca el Orinoco y la fuente de donde saldrá el proyectado gasoducto a nuestro país.

Kirchner viajó acompañado por una comitiva de empresarios y funcionarios como
Julio De Vido, Alberto Fernández y Aníbal Fernández.

• Otros viajeros

La comitiva oficial la completan el secretario de Comercio y Relaciones Económicas Internacionales, Alfredo Chiaradía; el subsecretario de Integración Latinoamericana, Eduardo Sigal; el subsecretario de Combustibles, Cristian Folgar; el subsecretario de Economía Agropecuaria, Javier de Urquiza, y el titular del Organo de Control de Concesiones Viales, Claudio Uberti.

De Vido, uno de los impulsores de los convenios con el gobierno chavista, había anticipado que «hay una gran voluntad de Venezuela de ingresar (al Mercosur), y nosotros vamos a hacer una gran fuerza para que ese ingreso se concrete». La incorporación del país caribeño al bloque será considerada en la cumbre a realizarse el 9 de diciembre en Montevideo, pese a que deben ser acordadas aún sensibles cuestiones arancelarias.

El titular de Planificación dijo que cree ver un «horizonte ilimitado para el Mercosur» sobre la base de «la potencia industrial de Brasil, la agroalimentaria e industrial de la Argentina y la energética de Venezuela». En rigor, para ampliar el Mercosur con un socio pleno se requiere la aprobación de los cuatro parlamentos de los países hoy miembros.

Además de dibujar con un marcado rojo el eje «Caracas-Buenos Aires», Chávez trazó ante las cámaras la ruta «Caracas-Brasilia-Buenos Aires». «Cuando digo Buenos Aires también quiero decir Montevideo», amplió.

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