"No buscamos con los controles quitarle trabajo a inmigrantes"
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Por otra parte, el ministro le restó trascendencia a las acusaciones formuladas por Carlos Sapere, ex jefe del Departamento Control de Permanencia de la Dirección Nacional de Migraciones, quien afirma haber renunciado a su cargo porque supuestamente le dieron "la orden de no controlar los talleres".
Fernández dijo no conocer a Sapere, y aseguró que se trata de alguien que no era "importante" en la estructura de la Dirección de Migraciones.
Agregó que ante las declaraciones periodísticas de Sapere consultó con Migraciones, y que le dijeron que era un funcionario "que estuvo en San Isidro y tuvo algún problema y lo trajeron a Migraciones central, y en algún momento tuvo una responsabilidad que no la supo llevar a cabo y que por esa razón se le aceptó la renuncia".
Afirmó luego que las condiciones abusivas de trabajo que sufren muchos inmigrantes bolivianos "sucede no sólo en la capital con los talleres textiles, sino también en el sudeste de la provincia de Buenos Aires con el ajo y la cebolla, y sucede en la vendimia y en las zafras".
Dijo finalmente que por esta razón "en diciembre del año pasado se inició un programa para incorporar al país a un millón de inmigrantes ilegales", regularizando su situación.




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