28 de noviembre 2005 - 00:00

No habrá en el Congreso maratón de fin de año

Por primera vez desde 1983, la Cámara de Diputados terminará el período ordinario de sesiones -y el mandato de la mitad de sus miembros- sin tener su última sesión. Habrá entonces este año convocatoria a sesiones extraordinarias desde el próximo 14 de diciembre para debatir el Presupuesto 2006, la prórroga de impuestos y una lista acotada de temas que interesan al gobierno, como la promoción de inversiones en pymes. Desde ese momento, Néstor Kirchner contará con más diputados en su bloque Frente para la Victoria y cree así el gobierno que podrá aprobar los proyectos sin tener que aceptar condicionamientos de la oposición, a pesar de que el duhaldismo había «hociqueado» en muchas de sus pretensiones.

Más allá de la estudiantina que supone ese último encuentro -donde los legisladores votan sus últimos proyectos en un maratón de cientos de leyes y resoluciones, muchas de ellas sólo simbólicas para sus provincias-, la decisión marca el fuerte cruce que sigue teniendo el gobierno con el radicalismo y el duhaldismo por las dos leyes que prorrogan Ganancias, Bienes Personales, impuesto al cheque, entre otros tributos: «O aceptan votarlos como llegaron desde el gobierno o no hay sesión final», fue la indicación del kirchnerismo a la oposición.

Los preparativos estaban ayer más cerca de iniciar el período de sesiones extraordinarias que del armado de una sesión para este miércoles, algo que Eduardo Camaño todavía pretende realizar.

Agustín Rossi
, el nuevo presidente del bloque PJ, trabajó la semana pasada no sólo en el armado de la conducción de la bancada, sino también en la convocatoria a sesiones extraordinarias. Ayer le confirmó a este diario: «Lo que suceda esta semana es un trabajo de los compañeros que están manejando la transición. Nosotros no estamos preparando para sesionar desde el 14 de diciembre para debatir o bien los temas que no se lleguen a votar esta semana o la agenda completa del gobierno. De todas formas, en la convocatoria a extraordinarias ingresarán también algunos temas sensibles que pida la oposición».

En el decreto de convocatoria a sesiones extraordinarias, entonces, el gobierno incluirá la prórroga de impuestos, el Presupuesto 2006 y la ley de financiamiento educativo -que tiene media sanción del Senado-, el proyecto que impulsó Roberto Lavagna para promover la inversión en pymes desgravando de Ganancias sus beneficios y algunos pedidos de la oposición.

Se termina así con la aspiración del propio gobierno de votar las tres leyes económicas clave en la última sesión del año, pero la necesidad de reunir 129 votos positivos para poder aprobar la prórroga de los tributos que vencen el 31 de diciembre fue determinante en la decisión.

• Pérdida de vigencia

Los efectos de esta decisión irán mas allá de garantizarse el número para esas votaciones. Cientos de proyectos que no fueron votados en el recinto de Diputados perderán estado parlamentario. Es cierto que muchos de ellos son meras figuraciones para que los legisladores se congracien en sus pueblos y provincias poniendo nombres a plazas o declarando días nacionales para algunas curiosidades, lo que es un clásico del Congreso. Pero también perderán vigencia -como sucede cada dos años o cuando la Cámara renueva sus miembros- dictámenes que preocuparon al gobierno, como la reducción a siete miembros en la Corte Suprema, un proyecto que hace tres meses fue considerado como un complot del Congreso contra su gobierno.

Desde el 14 de diciembre, con 110 diputados propios y un bloque de al menos 120 sumando aliados, Kirchner no tendrá mayores problemas para aprobar sus proyectos, tanto en el recinto como en comisiones.

Mientras tanto, el radical
Horacio Pernasetti protestó todo el fin de semana por la faltade sesión, y el arista Eduardo Macaluse adelantó que pedirá una sesión especial para debatir los temas pendientes, pero hoy la oposición no tiene ya fuerza como para reunir quórum si el kirchnerismo no colabora.

Por eso
Rossi continuará esta semana reuniéndose con la «Cámara nueva», como el radical Fernando Chironi, que asumirá la conducción de su bancada; José María Díaz Bancalari, que encabeza el duhaldismo; el Interbloque Propuesta Federal, que conduce el macrista Federico Pinedo; el socialista Hermes Binner y el arista Eduardo Macaluse. Con ninguno de ellos hablará de la situación actual, sino de lo que pasará después del 10 de diciembre.

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