No hay gol de oro para la oposición

Política

Se confirmó ayer que no habrá hoy sesión en Diputados y, por lo tanto, terminará así por primera vez el período legislativo del año sin el clásico maratón final de leyes pendientes. Lo importante no es la sustancia de lo que se vota en esas sesiones -en general, todos proyectos que cada diputado quiere llevar luego a su provincia para congraciarse-, sino el símbolo de la parálisis del Congreso y la sumisión al Poder Ejecutivo que implican el clausurar el período ordinario sin sesionar después de un tristísimo récord de la Cámara de Diputados durante 2005: sólo se reunió nueve veces.

Como además se renueva la Cámara, perderán estado legislativo desde hoy más de 80 dictámenes de proyectos de ley que para volver a tratarse deberán pasar nuevamente por comisiones.

Algunos no traerán problemas al gobierno, como el Presupuesto 2006 o las dos leyes de prórroga de impuestos que se reactivarán inmediatamente después del 10 de diciembre con la nueva firma de los diputados.

Pero otros, frente a la nueva mayoría que tendrá el kirchnerismo desde esa fecha, perderán cualquier chance de llegar alguna vez a votarse en el recinto.

Se perderán así dictámenes de proyecto como el régimen de protección de datos personales, exenciones del IVA para espectáculos musicales, prórroga de impuestos que vencen el 31 de diciembre de 2005, Presupuesto 2006, creación de la empresa satelital AR-SAT, capitalización de pymes desgravando utilidades en Ganancias, régimen de acción de amparo, creación de la banca solidaria para otorgar microcréditos, modificaciones del Código Civil sobre sucesiones, reforma a la Ley de Quiebras,régimen de Cuota Hilton, reducción de miembros de la Corte Suprema, modificación del impuesto a los combustibles líquidos y gas natural, programa nacional para la educación sexual, modificación a la ley de contrato de trabajo sobre facultades del empleador de cambiar las modalidades de trabajo, promoción de biodiésel de origen vegetal o limitación de los indultos.

Pero el kirchnerismo se mantuvo firme en su posición inicial. El ofrecimiento del gobierno fue claro: si la oposición -radicales, duhaldistas y aristas- aceptaba votar sin modificaciones las dos leyes de prórroga de impuestos y el Presupuesto 2006 se autorizaría a sus diputados a dar quórum; de lo contrario, no habría sesión.
Pero más allá de esa frustrada negociación, el gobierno frenó toda actividad hasta después del 10 de diciembre, cuando asuman los nuevos diputados, para no darle a la oposición la posibilidad de debatir en el recinto proyectos conflictivos para el oficialismo, cuando pueden sesionar sin inconvenientes dentro de 15 días: «No hay gol de oro, no les vamos a dar un penal a los que vienen empatando», graficaban en el bloque oficial.

Mientras la vieja estructura del PJ en Diputados terminaba su mandato en el bloque en medio de esta parálisis legislativa, el santafesino
Agustín Rossi, nuevo presidente del bloque Frente para la Victoria, seguía ayer preparando la conducción que se estrenará. Siguió reuniéndose con cada diputado de su bancada para armar las listas de quienes irán a cada comisión, aunque mantuvo todavía en reserva el nombre de los secretarios Parlamentario y Administrativo del bloque peronista. Rossi se cruzó con la actual conducción kirchnerista cuando anunció que nombrará en esos cargos a dos personas de su máxima confianza.

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