Es la sorpresa de los porteños: desaparecieron los piqueteros de las calles. No hay manifestaciones frente a la sede del Ministerio de Trabajo que traben el tránsito. Nadie trata de tomar e impedir la circulación en el famoso Puente Pueyrredón que comunica con Avellaneda. Los opositores al gobierno dicen que hubo un pacto con los caudillos piqueteros para una tregua y que habría costado mucho dinero de las arcas públicas. Cierto o no, la Ciudad de Buenos Aires recobró una calma que hace meses y meses no conocía.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Dejá tu comentario