21 de septiembre 2005 - 00:00

"No me va a votar nadie"

«Seguramente no voy a ser diputado porque no me va a votar casi nadie.» La insólita definición en boca de un candidato en campaña, pertenece a Domingo Cavallo, que concurrió ayer a un recoleto desayuno de trabajo en la Universidad de Ciencias Empresariales y Sociales (UCES). El mismo Cavallo que hace unos años (en 2000), en dupla con otro desaparecido en acción como Gustavo Béliz, le disputó a Aníbal Ibarra el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires. Cosas de la veleidosa fortuna electoral. Con más cintura política -que en realidad Cavallo no tuvo nunca; ni de ésa ni de la otra-, hubo asociados peronistas de él que hoy exhiben distintos grados de poder como es el caso de Alberto Fernández, Guillermo Oliveri y Santiago de Estrada. Los tres aquel año fueron electos legisladores por la lista que encabezaba el irascible funcionario, que cimentó su prestigio político como exitoso ministro de Economía de Carlos Menem.

Tuvo un auditorio compuestopor gente de la diplomacia como Abel Parentini Posse, Jorge Hugo Herrera Vegas, Juan Carlos Viglione y Richard Miles (consejero de la Embajada de EE.UU.).

Ante ellos Cavallo admitió que «yo me suicidé políticamente», al haber aceptado integrar el gobierno de Fernando de la Rúa. Reconoció que hoy «la candidatura es una excusa para salir a defender la gran transformación de la Argentina que hicimos con Menem en los '90". Confesó que su reavivada vocación por la política se debió a que « estando en los Estados Unidos me sentía enjaulado, sin poder hablar; yo mismo me había formado un cerco y decidí volver y dar la cara y por ahora nadie me pegó ninguna trompada».

Dejá tu comentario

Te puede interesar