31 de julio 2008 - 00:00

No sólo a Cristina todo le cuesta más

Dilma Roussef, la hasta ahora candidata favorita de Lula en Brasil, está perdiendo terreno en las encuestas.
Dilma Roussef, la hasta ahora candidata favorita de Lula en Brasil, está perdiendo terreno en las encuestas.
Se esfuman las posibilidades para las mujeres en las carreras presidenciales de la región. A la derrota de la paraguaya Blanca Ovelar en las elecciones en que triunfó el ex obispo Fernando Lugo se sumaría ahora el «fuera de pista» de la brasileña Dilma Roussef, la hasta ahora candidata favorita de Lula y del PT (Partido de los Trabajadores). Quedan Cristina de Kirchner y la chilena Michelle Bachelet para defender al género desde el cargo. O al cargo con el género, como suele hacer Cristina, quien en numerosas oportunidades se quejó de que todo le costaba más por ser mujer.

Luiz Inácio Lula da Silva siempre parece tener a mano un plan «B» para todo. Como el que tendría para reemplazar a Dilma Roussef, jefa de la Casa Civil (jefatura de gabinete brasileña) y su candidata «in pectore» a la presidencia en 2010. Ultimamente, Dilma viene tropezando en las encuestas. No es para menos: a su carácter irascible y enérgico se le agrega que la oposición la involucra en un todavía poco claro caso de tráfico de influencias para la venta de Varig y que se le achaque haber ventilado una campaña sucia retroactiva contra la administración de Fernando H. Cardoso. Y sus pares del gabinete ya tienen computados demasiados choques personales con ella, que demuestran su falta de elasticidad política.

El as en la manga de Lula sería Fernando Haddad, el actual ministro de Educación. El nuevo candidato «in pectore» es paulista, hijo de sirios y tiene trayectoria política dentro del PT. En Brasilia ya perciben señales de que el presidente tendría bajo estricta observación al posible candidato a sucederlo: lo llevó en su comitiva durante su reciente viaje a Portugal y lo habría propuesto como «coordinador de los ministerios sociales», una suerte de «upgrade» en el cargo, pero que además le permitiría al presidente tenerlo más seguido en el Palacio del Planalto.

  • Fogueo

  • En cuanto a Dilma, todos consideran que tiene que foguearse un poco más en política. El mismo Lula, que la semana pasada la defendió refiriéndose a ella por primera vez como « candidata» -«¡no ataquen a mi candidata a presidente 2010!», dijo en público-, ya habría sugerido que bajase a pelear la gobernación de Rio Grande do Sul. «Ella todavía no tiene adquirido el sentido de pertenencia a la alta política», dejó trascender un compañero de gabinete. Es lo que, seguramente, Lula ya tiene planeado para ella: que a su acervo altamente técnico e intelectual Dilma Roussef le sume ahora un poco de cancha política. De lo que hasta ahora demostró tener muy poco.

    Dejá tu comentario

    Te puede interesar