20 de octubre 2006 - 00:00

Nuevos líderes ante nueva pelea

La nueva situación de la crisis con el Uruguay por la construcción de las papeleras contaminantes enfrenta ahora a los vecinos de Gualeguaychú con la empresa finlandesa Botnia (la única que sigue en construcción en Fray Bentos) y el gobierno del Uruguay que la respalda. También han sumado como adversario al gobierno argentino, que les ha intimado a que cesen las protestas con cortes, responsabilizándolos de cualquier daño que puedan reclamar los posibles damnificados por esas medidas. El titular de la Asamblea Ciudadana de esa ciudad, Gustavo Rivollier, explicó en una nota del sitio La Vaca, que suele expresar percepciones vinculadas a la protesta social, cómo se les presenta este nuevo frente de acción. Damos los principales párrafos de esa nota que repasa la aparición de nuevos liderazgos sociales en Gualeguaychú.

Romina Picolotti
Romina Picolotti
El nuevo coordinador de la Asamblea Ciudadana Ambiental de Gualeguaychú, Gustavo Rivollier, está perplejo. No es ecologista mediático, militante de partido político, ni activista flamígero, sino vecino de la ciudad, técnico en computación, y hombre que no pierde la capacidad de asombro. Y dice a La Vaca: «Nos tocó una difícil. Estamos luchando contra un orden económico internacional, con empresas que sólo buscan ganar plata sin importarles que la gente se muera sin que nadie sepa por qué. Nos tocó pelear contra el orden económico mundial».

No habla buscando una frase efectista, sino con el tono del que va descubriendo en la conversación los alcances del reclamo de Gualeguaychú contra la instalación en Fray Bentos, Uruguay, de las dos primeras fábricas de pasta de celulosa previstas para la cuenca del río Uruguay.

Y dice, después del corte de último fin de semana en la Ruta 136, y por lo tanto en la frontera argentino-uruguaya:

-Yo creo que acá en las próximas semanas se juega a todo o nada. Empieza la batalla final.

-¿Cuál sería esa batalla?

-Si les dan el crédito del Banco Mundial a las pasteras, todo va a ser muy difícil, y sólo quedaría para hacer cosas demasiado pesadas. Pero si logramos quebrar el crédito... El otro día me preguntaban: ¿ustedes creen que al Banco Mundial le importa lo que ustedes hagan? Y yo no sé. Pero por lo menos que quede claro que la paz social en la región está en juego por culpa de ellos.

La Asamblea Ciudadana se reunió en El Teatro de Gualeguaychú el martes 17 de octubre, para evaluar el corte de ruta del fin de semana largo. La novedad: el concejal radical Osvaldo Moussou, primer coordinador hasta aquí de la Asamblea, anunció su retiro ya que volverá a presentarse como candidato. Algunos murmullos en El Teatro diagnosticaban la salida como parte de un recambio dentro de la Asamblea, en la que los «popes», o los « gordos» (esto es: los referentes más dóciles al gobierno, que suelen aparecer en los medios oficiales y en las empresas periodísticas) perdieron credibilidad y para colmo sólo estuvieron en el corte del fin de semana unos minutos, persiguiendo fines primordialmente fotográficos. La retirada de Moussou en todo caso cumple con el pacto de evitar la « partidización» de la Asamblea, en un período electoral. Llegó a la Asamblea ya como concejal, pero estar ahora en campaña lo inhabilita.

La coordinación consiste justamente en coordinar el desarrollo de las reuniones, y no implica un cargo «dirigente» en una asamblea que se define como horizontal. Explica el pizzero José Pepo Pouler: «Lo importante es que no hay cabezas, no hay dirigentes. Aquí, moción que avanza, la Asamblea la acompaña. No hay ganadores ni perdedores. Lo bueno es que volvió la palabra a la gente, se ve a todos opinando, participando. Los viejos referentes responden al gobierno pero perdieron la credibilidad. Ellos creían que tenían todo controlado, y sería eso lo que le decían al gobierno.Pero acá se estaba gestando otra cosa».

Otra cosa: la Asamblea decidió volver a la ruta el fin de semana largo de mediados de octubre, instaló nuevamente con tractores un gran acoplado cruzando la ruta, y cerró así nuevamente la frontera con el Uruguay. El gobierno se mostró sorprendido, empujó a la Justicia a través de un fiscal que ordenó fotografiar y filmar a los asambleístas (inolvidable momento para la teoría de la separación de los poderes) y a través de las empresas periodísticas hizo hablar a sus « voceros» considerando que con el corte «pueden estar cometiendo un delito». A esto debe considerárselo criminalización de la protesta, y consiste en tratar como delincuente a toda persona que reclame sus derechos y ejerza la facultad de manifestarse.

En la ruta, empezaron a verse fotógrafos raros (señores de más edad, más afeitados, de pelo más corto y menos informales que los fotógrafos habituales). Se trata de policías disfrazados de civil, y/o agentes de eso que se ha dado en llamar «inteligencia», desde siempre dedicados a espiar a los ciudadanos, demostrando quién suele ser el enemigo para las fuerzas estatales.

María Elena Marchioli describe: «Había uno que se escondía atrás de los gendarmes. Los gendarmes se abrían un poco, y él nos sacaba la foto. Fue todo muy feo, cosas de las épocas de los militares».

Las reacciones empezaron siendo de alerta, y terminaron con humor: «La gente les decía: che, sacame que no traje la máquina», cuenta María Elena. Alguien propuso mandarles a los fiscales el padrón de Gualeguaychú. «Y como es el día de la madre, les mandamos también el madrón», dijo el doctor Cerdá en un chiste malísimo, pero sumamente festejado. Otra propuesta fue hacer una lista con los DNI de cada asambleísta, y algunos pintaron su número de documento directamente en los parabrisas de los autos. El efecto gubernamental de inyectar miedo no pareció surtir efecto. Pouler comenta: «Algunos de los 'popes' también quisieron meter miedo, diciendo que temían una represión. Una de las abogadas que está en la Cancillería (se refiere a Ana Angiolini)salió con esas idioteces, hubo también amenazas del gobernador (Jorge Busti) pero la gente se tomó medio a risa todo eso. Está muy metido en la piel lo que queremos. Y lo que no queremos».

Rivollier dice: «La bronca es que todos sabíamos que nos filmaban, pero acá lo hicieron como apriete. Como provocación. La SIDE ya debe saber hasta qué calzón me puse esta mañana, pero en el corte todo eso se superó por la rotación, por el hecho de que todos íbamos siendo cubiertos por nuestros compañeros».

El corte finalizó exitosamenteel domingo a las seis de la tarde, con miles de familias en la ruta tomando sus propias fotos.

  • Fortaleza

    Un detalle que muestra la fuerza de la Asamblea consiste en observar las reacciones que despierta. Así como pudo organizar las dos marchas más grandes de la historia en defensa del medio ambiente (30 de abril de 2005 y la otra en 2006), sufrió una invasión kirchnerista a comienzos de mayo (Presidente, ministros, esposas, gobernadores, intendentes, amantes, barras bravas K, peluqueros, asesores, jefes de prensa, secretarios/as de todos ellos, etc.) con la obvia intención de desmovilizar toda la protesta.

    Ahora, los cortes generaron ataques del gobierno argentino, del uruguayo, y toda la llamada «oposición» argentina (se trataría de una oposición un tanto oficialista) compuesta por una cantidad de personas a las cuales por alguna razón incomprensible se las llama « dirigentes políticos». En todo caso pudo vislumbrarse claramente, otra vez, la brecha entre los «dirigentes» oficialistas y opositores, y la sociedad que intenta dirigir sus propios pasos.
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