23 de febrero 2001 - 00:00

Pinchaduras: senadores revisaron casa de espías

La Comisión Bicameral de Seguimiento de Organismos de Seguridad e Inteligencia recibió ayer formalmente la denuncia de Elisa Carrió sobre pinchaduras telefónicas atribuidas a la SIDE en los teléfonos de su casa y oficinas. Un rato después, los senadores y diputados de la comisión se trasladaron a la oficina de Observaciones Judiciales -el lugar donde se procesan y graban las conversaciones telefónicas que ordena la Justicia y alguna otra-más conocida como «la Ojota». Allí, los legisladores analizaron el funcionamiento de esa dependencia de la SIDE, pero prometieron volver la semana próxima con la ayuda de expertos para entender los aparatos allí instalados. Es que la inocente explicación que brinda el organismo de seguridad es que esa dependencia en la actualidad trabaja sólo como puente entre la Justicia y las empresas telefónicas que son quienes en realidad realizan las escuchas. De todas formas, a los parlamentarios les alcanzó su conocimiento para darse cuenta de que alguna grabadora sigue funcionando en esas oficinas.

«Se trata de la primera denuncia concreta sobre pinchaduras telefónicas que recibe esta comisión, y estamos muy preocupados porque se reiteren estas prácticas de la dictadura militar», dijo ayer la senadora peronista Beatriz Raijer.

Carrió se presentó ayer a la Bicameral para explicar el tenor de sus denuncias sobre teléfonos intervenidos en su casa y en su oficina, y que la chaqueña relaciona directamente con las investigaciones que lleva a adelante sobre la relación de bancos locales con el lavado de dinero.

La chaqueña presentó la denuncia judicial ante el juzgado de María Romilda Servini de Cubría después de haber recibido un informe técnico de la Universidad Tecnológica Nacional, que analizó sus líneas telefónicas. La jueza ordenó inmediatamente el allanamiento de la Dirección de Observaciones Judiciales, pero sin ningún resultado positivo. «Hice la denuncia, y a las diez horas fueron a hacer el allanamiento», dijo Carrió ayer a puertas cerradas a la comisión, de la que participó el radical Marcelo Stubrin, el frepasista Juan Pablo Cafiero y los senadores radicales Mario Losada y Alcides López, quienes también integran la comisión especial que analiza la conducta del directorio del Banco Central en el control del lavado de dinero como controlador de bancos.

«La diputada aportó ese informe a la comisión, y está corroborado que las irregularidades existieron», dijo Raijer. Un rato antes, Carrió había hablado en la puerta del Senado: «Si la SIDE se usa para escuchar a los políticos, no sirve para nada. Yo no formo parte del gobierno. Las ocupaciones de la SIDE son un problema de De la Rúa. La SIDE no tiene que ocuparse de escuchar al oficialismo ni a la oposición», dijo la chaqueña.

Para los legisladores de la bicameral la presencia de Carrió fue un debut. Nunca habían recibido una denuncia sobre pinchaduras telefónicas. Y aprovecharon al oportunidad para discutir la nueva ley de inteligencia que podría estar lista para ir al recinto del Senado en abril próximo, tema que Raijer había tratado con De la Rúa el martes por la noche, cuando el bloque justicialista visitó al Presidente.

Cuando terminaron las explicaciones de
Carrió, la comisión se trasladó hasta Avenida de los Incas al 3800, en Belgrano, revisaron las dependencias de Observaciones Judiciales, pero quedaron en volver la próxima semana con la ayuda de expertos que entiendan los equipos que allí funcionan y que les expliquen el esquema actual de escuchas en el país. Los espías presentes se limitaron ayer a informar que el organismo sólo recibe los pedidos de la Justicia y los pasa a las empresas de teléfonos. Junto con esa segunda revisión, los diputados y senadores ya armaron reuniones con Federico Storani y Jorge de la Rúa para discutir el mismo tema.

Dejá tu comentario

Te puede interesar