Diputados y senadores peronistas de todo el país se reunirán hoy en el Congreso nacional para mortificar a Federico Storani y al gobierno de la Alianza. Desde las 10, Humberto Roggero y José Luis Gioja, jefes de los bloques de la Cámara baja y del Senado respectivamente, oficiarán de anfitriones de los titulares de bancada del interior que llegarán hasta Buenos Aires para acordar posiciones (críticas, por supuesto) sobre la reforma política que promueve el oficialismo.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
De entrada, visitantes y locales despotricarán contra el ministro del Interior porque los citó para intercambiar propuestas el 13 de marzo, como si fuera el presidente del partido. Para colmo, Storani llamó a los justicialistas por separado de radicales y frepasistas. Una verdadera afrenta que podría derivar en un desaire colectivo a esa cita. Será uno de los temas de la discusión de esta mañana. En venganza, Roggero y compañía planean ideas alternativas, entre ellas, la posibilidad de que los ciudadanos -todavía no estipularon qué porcentaje del padrón-puedan pedir la revocatoria de mandatos de funcionarios electivos para los que incumplan promesas electorales. Ese mecanismo podría instrumentarse a través de la herramienta de la iniciativa popular, prevista en la Constitución Nacional, donde se establece que los ciudadanos puedan imponer su voluntad en ciertos temas con el imperio de la presentación de firmas. Los autores dicen que se trata de un mensaje para la Alianza. Obviamente, prefieren olvidar que hasta diciembre del '99 fueron gobierno.
Para fortalecer la iniciativa «light» -así la califican-de Storani, el porteño Javier Mouriño se ocupó de recopilar un combo de modificaciones que serán puestas a consideración de los asistentes al plenario: * financiamiento de partidos: impulsarán un fondo partidario permanente, sin topes de gastos, como quieren los aliancistas (para Mouriño se trata de una propuesta ya fracasada en la Ciudad de Buenos Aires, donde las fuerzas mayoritarias vulneraron los límites establecidos) * duración de campañas proselitistas: 45 días, con 30 de propaganda televisiva * elección de candidatos: internas abiertas y simultáneas en todos los rubros (no sólo para presidente, como auspicia la Casa Rosada en el proyecto que duerme en el Senado) * internas: se distribuirán mediante sistema proporcional D'Hont, el cual garantiza la representación de las minorías * boletas: eliminación de listas sábana para provincias que consagren 15 o más diputados (Capital Federal y Buenos Aires) y reemplazo por mix, mitad uninominal y el resto papeleta completa * tope salarial de los legisladores: se fijará la dieta de diputados nacionales de alrededor de $ 4.900 como máximo de haberes
Aun cuando el debate estará restringido por ahora a auto-ridades parlamentarias, es probable que se incorpore a la discusión la reforma constitucional que promueve Carlos Menem.
El diputado Adrián Menem, que está repartido entre los reclamos a Antonio Berhongaray por la aftosa y los preparativos de la Fiesta de La Chaya en La Rioja, se encargó de traducir en un proyecto de ley el plan de su tío, que incluye la eliminación de la figura del vicepresidente, la supresión del 3° senador nacional y la reinstauración del Colegio Electoral, entre otras medidas.
En tren de guerra, Mouriño señaló ayer que el gobierno de la Alianza «hace afirmaciones mediáticas sobre su interés en impulsar el tema», aunque esas manifestaciones «no se traducen en hechos ya que sólo ha presentado un par de proyectos lavados e insuficientes». «El gobierno no quiere hacer discusiones serias, sino campaña electoral con la reforma política, porque para que haya leyes, antes tiene que haber proyectos y debate de éstos, y el oficialismo no ha hecho nada de eso», afirmó el legislador.
Dejá tu comentario