Por decreto crean prefectura aérea
-
El espejo de Cambiemos: las lecciones que miran libertarios y peronistas rumbo a 2027
-
Vence el plazo para dictaminar morosidad y se esperan negociaciones contrarreloj en la oposición
El presidente Kirchner recibió ayer al brigadier Schiaffino, primer helicopterista que llega al comando de la FAA.
Las razones por la cuales se analizó ayer en la Casa Rosada la conveniencia de no llevar la purga en la Policía Aeronáutica más allá de lo razonable hay que buscarlas en la intimidad del escándalo. En Interior y en Defensa tomaron conocimiento de que los brigadieres expulsados de la fuerza liberarían informaciones delicadas sobre la vinculación entre funcionarios y Southern Winds si se mantenía lo que, para ellos, es una persecución de carácter ideológico, llevada adelante por inspiración de Horacio Verbitsky. De hecho se le atribuye a este consejero presidencial, periodista y militante de los derechos humanos ser el responsable de la defenestración de casi todos los brigadieres que revistaban en la Aeronáutica. Si se computan que en el sector castrense deciden Pampuro, De Vido y Verbitsky dan ganas de pensar que Kirchner maneja a los militares con un triunvirato, como a los sindicalistas. ¿Quién puede ser responsable último de algo con ese sistema?
Esta metodología y el miedo que suele dominar a los funcionarios de la línea media del gobierno frente a su jefe máximo, son factores que servían ayer para explicar por qué tantos organismos del Estado estaban al tanto de lo que sucedía en Southern Winds pero ninguno despertaba a Kirchner sobre esa realidad. Algo ya informó este diario ayer al respecto pero conviene reconstruir los datos. En agosto de 2004 un informe de la DEA informó al Estado argentino sobre las sospechas que aparecían alrededor de las operaciones de Southern Winds.
• Informe
En octubre del mismo año, personal de línea de la SIDE produjo un informe ante la oficina de control de las drogas (dominada por el santacruceño José Graneros) sobre las mismas sospechas. En la reunión participaron oficiales de la Policía Federal, la Bonaerense, la Gendarmería, la Prefectura y la Policía Aeronáutica. En noviembre de 2004, la DEA y la SIDE elaboran un informe detallado que incluye las operaciones de narcotráfico que se detectaron en Ezeiza. Es en ese informe que se reconstruye la vía Tacna (Perú), Córdoba, Ezeiza, Madrid y la imputación a Southern Winds.
Ayer apareció otro dato inquietante, en forma de versión. ¿Es verdad que en la composición accionaria de esa compañía existe 17% o 23% que está en manos de una sociedad «offshore»? ¿Conoce Kirchner la identidad de esos socios? ¿Se trata de un funcionario de su gobierno? ¿O de un empresario del sector aerocomercial?
Nadie ayer en el gobierno pudo contestar estas preguntas, mientras se seguía diseñando la nueva «prefectura».



