Obra pública: extécnico de Planificación declaró que no hubo irregularidad en licitaciones de Santa Cruz

Política

Oscar Octavio Dávila declaró como testigo en el juicio por el presunto direccionamiento de la obra pública durante el gobierno de Cristina Kirchner. El exfuncionario explicó en base a toda su experiencia técnica ante el Tribunal que cada organismo preparaba su presupuesto y luego él los consolidaba y los elevaba a la Oficina Nacional de Presupuesto.

Un extécnico del Ministerio de Planificación declaró bajo juramento que “no advirtió” irregularidades en las licitaciones de obra pública en la provincia de Santa Cruz. Oscar Octavio Dávila declaró como testigo en el juicio por el presunto direccionamiento de la obra pública durante el gobierno de Cristina Kirchner. “Advirtió irregularidades en la licitación de obra publica en Santa Cruz?”. “No”, respondió el exfuncionario.

Una vez más la audiencia versó sobre los mecanismos constitucionales de elaboración y aprobación del Presupuesto Nacional y cómo se designan las partidas para cada provincia.

Dávila fue Secretario de Obras Públicas entre 2003 y febrero 2004; Coordinador de Presupuesto de la Subsecretaría de Coordinación y Gestión de Planificaicon Federal entre 2004 y diciembre de 2005. También ocupó el cargo de Director de Prespuesto de la Subsecretaría de Coordinación y Control de Gestión entre 2006 y noviembre de 2009. Luego, entre diciembre de 2009 y enero de 2016 fue Director de Contabilidad y Financias de Planificación Federal.

En un nuevo debate vía Zoom, el exfuncionario explicó en base a toda su experiencia técnica ante el Tribunal que cada organismo preparaba su presupuesto y luego él los consolidaba y los elevaba a la Oficina Nacional de Presupuesto. Detalló los mecanismos de rendición de cuentras dentro de su órbita y cómo se ejecutaban las partidas.

Las consultas de la fiscalía estuvieron centradas en el rol de los municipios para la ejecución del presupuesto para obras. En ese sentido Diego Luciani interrogó al testigo sobre algún programa específico para obras en Santa Cruz o Río Gallegos. Pero Dávila dijo no recordar si existió tal cosa.

El fiscal buscó indagar, además, si el testigo tenía relación con algunos de los imputados. Le preguntó si conocía a Carlos Kirchner –quien lo propuso para testificar– a Lázaro Báez, a Nelson Periotti y a Julio De Vido. Dávila respondió que su trabajo era técnico y no tenía contacto con las empresas adjudicatarias, al tiempo que negó relaciones personales con los exfuncionarios. “A Julio De Vido lo vi una o dos veces en mi vida”, dijo.

Consultado si alguna vez advirtió algún tipo de irregularidad en la licitación de la obra publica en Santa Cruz, ya sea por sí mismo o a través de terceros, Dávila respondió que no.

En la causa está imputada la vicepresidenta Cristina Kirchner junto a otras doce personas, entre exfuncionarios de su gobierno y empresarios. Tras un impasse por las medidas de aislamiento, el Tribunal Oral Federal 2 retomó las audiencias en forma semi presencial. Dos veces por semana se escucha e intorroga en forma intercalada a testigos de la defensa y de la acusación.

Tras el planteo de las defensas sobre “la excursión de pesca” de testigos por parte de la acusación y el visible fastidio del Tribunal por la falta de contundencia de algunas de las declaraciones, la fiscalía ya desistió de varias de las testimoniales que había propuesto para el debate.

El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.

Dejá tu comentario