29 de noviembre 2002 - 00:00

Primer foco ayer en el conurbano

La Policía Bonaerense se vio obligada ayer a adelantar un servicio de custodia preventivo en varios puntos del conurbano -previsto originalmente a partir de domingo-, a raíz de dos intentos de saqueos registrados en la localidad de San Fernando (zona norte) protagonizados por cerca de 600 manifestantes.

«Desde el 1 de diciembre, el gobierno provincial había dispuesto la implementación de un refuerzo en las custodias a zonas de hipermercados, porque se tiene información de que podrían producirse nuevos saqueos»
, confió a este diario una alta fuente policial.

«Pero los intentos de ayer -agregó- aceleraron el procedimiento en San Fernando y en otras zonas pasibles de hechos de vandalismo.»

Por estos casos fueron detenidas nueve personas que protagonizaron hechos de vandalismo frente a un importante hipermercado ubicado en Ruta Panamericana y 202, y frente a otro cuyos dueños son de origen chino.

El primero ocurrió cerca de las 14 de ayer en cercanías de los barrios San Roque y Aviación, donde se agruparon unos 300 vecinos para reclamar la entrega de alimentos. Los manifestantes provenían de un humilde barrio que está ubicado junto al hipermercado y, según fuentes policiales, se movilizaron de manera espontánea y no estaban identificados con ninguna bandera política.

• Dispersión

Ante la negativa de las autoridades del centro comercial a entregar comida, los manifestantes fueron dispersados, con disparos de bala al aire y gases lacrimógenos, por los numerosos policías allí apostados en forma de cordón alrededor del edificio.

Según voceros de la Jefatura Departamental de San Isidro «en determinado momento, los manifestantes quisieron ingresar por la fuerza y se desencadenó un desborde que fue controlado por efectivos». La Policía
frustró el saqueo al hipermercado y detuvo allí a cuatro personas.

El segundo de los casos ocurrió en un supermercado de origen chino, de la misma localidad del norte del conurbano, ubicado en la intersección de las calles Urcola e Ituzaingó. Las mismas fuentes policiales detallaron que
otros 300 vecinos de la zona se agruparon para pedir comida, hasta que comenzaron a apedrear el frente del comercio y rompieron varios vidrios del local.

Ante este hecho, un policía que se encontraba de custodia dio el alerta y, cuando arribaron los refuerzos policiales, detuvieron a unas cinco personas, en tanto que el resto logró dispersarse.

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