El gobierno se ha comprometido a entregar al juzgado federal con competencia electoral de La Plata los fondos suficientes como para que los escrutinios judiciales del domingo próximo y, eventualmente, el del 18 de mayo, se hagan sin tropiezos. No obstante, se mantiene el tono de desconfianza entre Eduardo Duhalde y el juez federal Manuel Blanco, aunque ambos se conocen muy bien. «Yo entiendo a Blanco, él tiene experiencia, pero las experiencias de Blanco nunca fueron como éstas, porque por primera vez se elige nada más que presidente de la República». Así se expresó Duhalde, refiriéndose al juez federal con competencia electoral de La Plata, que conoce al Presidente -y sus elecciones e internas en el PJ-, desde que éste fue electo concejal y titular del Concejo Deliberante de Lomas de Zamora en el año 1973. Blanco afirmó que el tiempo con que cuenta para el escrutinio de la segunda vuelta -la del 18 de mayo-no sólo es exiguo sino que difícilmente pueda completar esa verificación de los más de 9 millones de inscriptos que hay en el padrón de la provincia de Buenos Aires en apenas tres días. Además, y por orden de Duhalde a Jorge Matzkin, aunque tanto el viceministro del Interior, Cristian Ritondo, como el director nacional electoral, Alejandro Tullio, le prometieron aprobar los fondos que necesita para incrementar el número de horas de trabajo en el juzgado, hasta ahora esos fondos se los están demorando. La liquidación requiere de un decreto del Poder Ejecutivo y de la firma de un convenio con el titular de la Corte, Julio Nazareno, que es el organismo encargado de pagar las liquidaciones de esas horas extra que hará el juzgado federal con competencia electoral. Blanco sabe que tiene hasta el viernes próximo para el envío. Después será otra promesa incumplida.
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La historia en realidad se inscribe en la oportunidad que aprovecha siempre la Justicia Electoral para recibir fondos en tiempos de elecciones. Que abarca tanto a los 24 jueces federales como a la Cámara Nacional Electoral.
En la provincia de Buenos Aires se juega el domingo que viene entre Carlos Menem y Duhalde el control del gobierno y del justicialismo por los próximos años. Y la Justicia Federal es la que debe emitir el certificado que diga en forma fehaciente quién ganó en territorio bonaerense. Clave por la cantidad de votantes, que no bajará de 8 millones de ciudadanos. Para lo cual, además de la verificación, hay que cumplir con ciertos pasos que determina en forma explícita el Código Nacional Electoral. Y esto Duhalde lo sabe desde los tiempos en que asistía a los congresos del PJ en el club Wilson y no estaba en buenos términos con dirigentes como Norberto Imbelloni y Herminio Iglesias.
Ese argumento de Blanco es que el Código establece que el escrutinio de la Justicia debe comenzar 48 horas después de concluido el acto eleccionario. Esto no será nunca antes del martes 20 de mayo a las 18.
El paso siguiente al concluir éste es citar a una audiencia a los partidos políticos para que den su consentimiento a ese resultado. Logrado éste, se comunica ese resultado al presidente del Senado -en este caso el sanjuanino José Luis Gioja-, que a su vez convoca a la Asamblea Legislativa, ante quien deben jurar el nuevo presidente y vice de la Nación. Si esta jura debe hacerse el domingo 25 de mayo -como está programada por la renuncia anticipada de Duhalde-, por lo menos el sábado 24 al mediodía ya debe estar informado Gioja del resultado oficial para poder convocar a la asamblea. Incluida la audiencia con los partidos políticos citados por cédula, asistan éstos o no; y en donde todos se manifiesten de acuerdo; que no haya impugnaciones serias, fundadas.
Todo esto debería quedar concluido el viernes 23 a las 18. Es decir, en apenas tres días, donde todo el PJ estará observando, dispuesto a sancionar con el infierno el menor error. Duhalde le respondió que «es muy fácil. Antes se mezclaban con los votos a gobernadores, a intendentes, entonces era más difícil, hacer un escrutinio demoraba más. De todas maneras, haremos todo el esfuerzo para que no haya problemas». Ritondo aseguró anoche a este diario que «no hará falta un nuevo convenio con la Corte. Será una extensión del que ya se firmó y esta semana estarán los fondos. El gobierno está jugado para que las elecciones se concluyan sin problemas».
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