Los piqueteros duros prometieron convertir al país en un pandemonium el próximo 4 de noviembre. «Piquetazo y paro nacional», cortes masivos de rutas, calles y movilizaciones en todo el país fueron las medidas adoptadas en la última cumbre del piqueterismo opositor.
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Los movimientos de desocupados calculan que, ese día, al menos 20 mil personas bloquearán la «Ciudad Feliz» con marchas y actos de protesta. Esto significa que al caos que ya se espera que domine el inicio de la IV Cumbre de las Américas en Mar del Plata -enmarcada en un operativo de seguridad sin precedentes, entre la custodia personal de George W. Bush y el megaoperativo organizado por el gobierno nacional que incluye el derribo de aviones- se sumarán las marchas y protestas «in situ» de los piqueteros.
Los piqueteros esperan generar un fuerte impacto mediático a nivel nacional e internacional, ya que son conscientes de la gran cobertura de medios extranjeros que estarán en Mar del Plata para reportar lo que allí ocurra con la reunión de 34 jefes de Estado. Por eso, una de las medidas que anuncian es la marcha a pie de al menos tres mil piqueteros que van a peregrinar desde la Capital Federal hasta la ciudad costera, sede de la Cumbre, por la Ruta 2.
El recorrido durará dos días, por lo que tienen planeado salir de la Ciudad de Buenos Aires el 1 o el 2 de noviembre y acampar en el camino. Lo más parecido al Movimiento de los Sin Tierra brasileño, pero en versión criolla.
El Frente de Unidad Piquetera, que aglutina a los 26 grupos más opositores a Néstor Kirchner, también convocó para ese día un paro nacional, medida que adoptará junto a la CTA.
La jornada de protesta contará con la adhesión de sindicatos (como el de trabajadores del puertos de Mar del Plata, los judiciales, camioneros y sanitarios, entre otros), organizaciones estudiantiles, partidos de izquierda, asambleas populares de todo el país y militantes de las fábricas recuperadas.
Entre los «caciques» piqueteros que preparan la estrategia anti-Bush están Néstor Pitrola (Partido Obrero), Gustavo Giménez (MST Teresa Vive), Ernesto Aldana (FTC), Oscar Kuperman (Cuba MTR), Freddy Mariños (CCC), Jerónimo Altschuler (UTP), Laura Cibelli (Frente Popular Darío Santillán) y Antonio Bitto (MTR 12 de abril).
Hasta ahora, los cortes y jornadas de protesta piquetera habían bajado de intensidad a partir de discusiones que surgieron en el seno mismo de las organizaciones de desocupados. Una línea, encabezada por el MST y el PO prefirieron «congelar» temporalmente los cortes hasta después de las elecciones del 23 de octubre. Buscan así que sus brazos políticos - JorgeAltamira y Pitrola, en el caso del PO, y Patricia Walsh y Mario Cafiero, en el caso del MST Unite-, no se vean perjudicados por el malestar social que causan las protestas piqueteras en la vía pública.
En cambio, la línea «dura» dentro del piqueterismo, representada por la CCC y la MTD Aníbal Verón, hubiese preferido seguir con un plan de lucha más activo, despojado de cualquier especulación electoral.
La primera manifestación pública contra la llegada de Bush fue el viernes 9 de setiembre, cuando piqueteros y grupos de izquierda encabezaron una marcha que comenzó en el Congreso nacional pero que, pese a lo previsto, no pudo llegar la Plaza de Mayo.
En esa ocasión, el gobierno impidió a los manifestantes marchar hacia la Casa Rosada por Avenida de Mayo y, en ese intento por desviar el recorrido, se produjeron algunos incidentes con las agrupaciones que no llegaron a mayores.
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