Néstor Kirchner desperdició ayer una oportunidad de reconciliarse con la Marina de Guerra, después del escándalo que se produjo el pasado 24 de marzo con los desmanes en la ESMA, aunque usó un tono contemporizador en su mensaje durante la celebración del Día de la Armada en la Dársena Norte, destacando «el rechazo categórico» expresado a los hechos «aberrantes y agraviantes» ocurridos durante la última dictadura militar y sostuvo que esa actitud los puso «rumbo al reencuentro con la sociedad».
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En su mensaje el Presidente también señaló que «todos debemos poner el hombro a la recuperación de la Argentina», y sobrepasar las «dificultades, limitaciones y problemas» a los que la historia enfrentó al país.
Definió a las misiones de paz que, bajo mandato de la ONU, significan «hacer patria», refiriéndose al próximo envío de tropas a Haití de las cuales la Armada aportará más de 200 hombres, entre Infantería de Marina y la tripulación de dos buques logísticos (ver nota aparte).
El Presidente destacó la necesidad de recuperar «una visión integral e integradora de la defensa nacional» y señaló que por ese motivo, el gobierno prevé «la reactivación de la industria-naval para reemplazarunidades que llevan casi 60 años de vida». Este pasaje fue particularmente festejado por operarios del astillero Río Santiago que estaban presentes, porque se refirió a la remotorización y reacondicionamiento interior de la fragata Libertad --el año próximo egresarán las primeras cadetas guardiamarinas y el buqueescuela no tiene previstas comodidades para mujeres-; la reactivación del astillero Domecq García para atender submarinos nacionales y regionales; y la construcción de lanchas patrulleras de alta mar (proyecto PAM).
El resto del discurso se desbarrancó en oratoria poco sustanciosa. Exhortó a los integrantes de la Armada a rescatar «el espíritu malvinero», «vivir plenamente el sentimiento de Patria» y a «llevar en alto el estandarte de los valores de los héroes de la Independencia».
Por su parte, el almirante Godoy indicó que la Armada quiere efectuar su « aporte» a esta «oportunidad histórica» que tiene el gobierno «de corregir rumbos», en sintonía con el reclamo de la sociedad. Aseguró que «es responsabilidad de todos y de cada uno efectuar los aportes que permitan este cambio de rumbo», que la sociedad reclama y en el que el gobierno se ha comprometido, y dijo que «nada nos apartará de nuestro compromiso con la sociedad».
• Donación
Durante el transcurso del acto, el comodoro del Yatch Club Argentino, Jorge Vago, acompañado por Kirchner, Pampuro y Godoy, donó el Pabellón de Guerra a la corbeta Gómez Roca, recientemente entregada a la Armada por el astillero naval de Río Santiago. Este buque, construido totalmente en el país, fue bautizado en honor al marino que dio su vida en el puente de mando del aviso Sobral, durante la Guerra de Malvinas, cuando fue atacado por helicópteros británicos. Después de izado el pabellón, hubo una salva de 21 cañonazos y tres voces de «¡Viva la Patria!».
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