Protesta se trasladó a la Capital

Política

Siguiendo el ejemplo de la Casa Rosada, el Congreso de la Nación, la Legislatura porteña y hasta la Jefatura de Gabinete, la Cancillería fue ayer tapiada con un vallado policial ante la ruidosa protesta de asambleas barriales contra la instalación de las papeleras. Con batucada incluida, los manifestantes sorprendieron a los diplomáticos que observaban absortos el espectáculo callejero.

El reclamo contó también con la presencia de la titular de Madres de Plaza de Mayo-Línea Fundadora, Nora Cortiñas, quien se mostró convencida de que «la movilización y la demostración de hermandad son fundamentales» en el marco de la controversia planteada entre la Argentina y Uruguay por las procesadoras de celulosa. El reclamo comenzó a las 12 en la intersección de las calles Esmeralda y Arenales de la Capital, con la llegada de una columna de manifestantes, que marcharon tras una extensa bandera en la que se leía «Sí a la vida. No a las papeleras», la misma consigna que utilizan los vecinos de Entre Ríos.

La mayoría de los concurrentes portaba barbijos en alusión al potencial riesgo de contaminación ambiental que, explicaron, generará el emprendimiento industrial en Uruguay.

Tras su llegada a la Cancillería, una comisión ingresó al edificio para entregar un petitorio a las autoridades, en el que exigieron
«que se le haga cumplir a Uruguay con el tratado del río que compartimos», dijo Elisabeth Dos Santos, de la Asamblea San Telmo.

• Compromiso

Tras la reunión que mantuvieron con los funcionarios de Cancillería Agustín Colombo Sierra y Julián Tettamanti (no participó Jorge Taiana por estar en Brasilia), los delegados informaron que «se obtuvo el compromiso del gobierno de que no se va a permitir la instalación de las papeleras tal como están planteadas», dijo Rubén Saubular, también de San Telmo. «Esto no es un problema de Uruguay, sino de todo el país porque el riesgo de contaminación va a ser de toda la cuenca del Plata», afirmó otro de los manifestantes, entre quienes también estuvieron presentes los delegados de la Cooperativa Hotel Bauen y de Fedecámaras.

En ese marco, se anunció la realización de una protesta similar a la de ayer para el viernes 27 de enero en la terminal de embarque de Buquebús, en Puerto Madero, aunque se aclaró que «no se va a bloquear la salida de embarcaciones, sino que se intentará concientizar a la gente sobre el riesgo ambiental» que implica la instalación de las papeleras en Fray Bentos.

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