Quién es quién en el universo Kirchner
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• Gravitante
• Monitoreo
Es posible que De Vido sea el hombre en quien el nuevo mandatario deposita la mayor confianza administrativa. De modo discreto, ya recorrió las oficinas más sensibles del gobierno -la SIDE, por ejemplo-para monito-rear la agenda que encontrará su jefe. Allí donde esté, será decisivo en el nuevo esquema de poder que conocerá el país a partir del 25 de mayo. Un dato que ya debe haber registrado Roberto Lavagna.
El papel de De Vido no debería llevar a pensar que Kirchner ejerce el poder delegando facultades con soltura. Todo lo contrario: ejerce un control minucioso de cada decisión y mantiene relaciones punto a punto con sus subordinados, impidiendo cualquier conato de asamblea. Acotado por esa diná-mica, otro planeta de ese sistema solar es Daniel Varizat. Dedicado a la construcción como maestro mayor de obras, el actual titular de la Casa de Santa Cruz en la Capital Federal es amigo de su jefe desde la adolescencia. Fue senador -para completar el mandato de Cristina Fernández cuando ella pasó a la Cámara de Diputados-y en esa calidad trabajó en la legislación de Seguridad Interior e Inteligencia. Como De Vido, tampoco él sabía, por lo menos hasta hace un par de días, cuál sería su destino y hasta podría darse que deba regresar a la provincia a cuidar las espaldas de su compañero de andanzas juveniles.
En el sistema del nuevo presidente hay dos hombres que también gravitan, aunque no sean incondicionales. Dante Dovena es uno de ellos: entrador y sensato, fue diputado nacional a fines de los '80, tiempos en los que trabó relación con José Luis Manzano y su grupo desde la presidencia de la Comisión de Obras Públicas de la Cámara de Diputados. Kirchner lo respeta, aunque tenga ciertos recelos en exponer a Dovena en la primera fila. Otro colaborador de los que se animan a objetar al jefe es Carlos Zanini, el actual presidente de la Corte santacruceña. Fue ministro de Gobierno y presidente del bloque de diputados provinciales del oficialismo en la provincia y siempre dio sangre intelectual a las batallas de los Kirchner. Es posible que por esa función el presidente electo quiera llevarlo consigo a Buenos Aires.
Daniel Cameron revista en cambio en el club de los funcionarios de confianza pero de subordinación plena. Su expertise es central para el funcionamiento de Kirchner: conoce como pocos de Energía. Tanto que fue secretario del área con Adolfo Rodríguez Saá y, después, con Duhalde. Aunque abandonó enfadado la gestión actual cuando se resolvió aplicar retenciones a las exportaciones de petróleo y no el impuesto en boca de pozo que pretendían las compañías del sector. También Kirchner estuvo enemistado con esa decisión de quien después sería su principal padrino, tanto que llegó a enfrentar a Duhalde en una reunión de gobernadores con una virulencia que nadie había aplicado antes, al menos en público.
Entre las relaciones más cercanas al nuevo mandatario hay también figuras que no ejercen la función pública pero que hay que tomar en cuenta si se quiere comprender el nuevo entramado que ocupará Olivos. Una de ellas es Domingo Ortiz de Zárate, un ex desarrollista que fue socio de Kirchner en un estudio jurídico y, más tarde, fiscal de Estado de Santa Cruz. Abogado prestigioso, es un hombre de consulta permanente del gobernador aunque no ocupe un cargo, como su-cede ahora.
• Vínculos estrechos
En cambio, Rudy Ulloa, mano derecha del nuevo presidente en los tiempos en que trajinaba los tribunales como abogado batallador, es casi un familiar de los Kirchner, a tal punto que hasta compartió con ellos una cuenta bancaria. Un vínculo casi tan estrecho como el que tiene el nuevo jefe de Estado con Lázaro Báez, el síndico de la empresa constructora de Vittorio Gotti, Gotti SA. Como quería Levi Strauss, también en la Patagonia austral las relaciones de parentesco terminan siendo reveladoras. La hermana de Báez se volcó a la construcción al casarse con Diego Palleros, dueño de Palma Construcciones. Palleros vive hoy en Sudáfrica, con su padre. Este lleva su mismo nombre y se hizo famoso por denunciar que en la operación de venta de las armas que se enviaron a Ecuador y a Croacia un miembro del entorno de Menem le pidió una coima. Los universos, como se ve, se tocan.




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