9 de octubre 2002 - 00:00

¿Quién será el candidato PJ sin internas abiertas?

El peronismo, eje en realidad del proceso electoral en marcha, empezó a prepararse ayer para el anunciado fallo de María Servini de Cubría que suspendería hoy las elecciones internas abiertas, simultáneas y obligatorias del 15 de diciembre. La sentencia, sin embargo, confirmaría expresamente la fecha del 30 de marzo para la elección presidencial porque se limita a declarar inconstitucional el sistema instaurado por la nueva ley. Esa decisión, que adelantó ayer este diario, precipita la necesidad de un acuerdo dentro del PJ porque el candidato debe elegirse, según este fallo que se espera para hoy, por mecanismos que hacen necesaria la colaboración de menemistas y duhaldistas ya que dominan, respectivamente, Consejo Nacional y Congreso del partido. El fallo beneficia al duhaldismo porque fuerza esa negociación y le permite participar de un proceso del que está ajeno porque no tiene candidato.

¿Quién será el candidato PJ sin internas abiertas?
El peronismo aceleró en las últimas horas los preparativos para una novedad que creen imparable e inminente: que la jueza María Servini de Cubría declare hoy la inconstitucionalidad de las modificaciones al Código Electoral que impusieron el sistema de internas abiertas, simultáneas y obligatorias y reponga el viejo sistema de selección de candidatos.

En el borrador de la sentencia que firmará hoy la jueza electoral de la Capital Federal figura un punto clave: ratifica el 30 de marzo para la elección de presidente de la Nación.

Menemismo y duhaldismo parlamentaron a oscuras ayer para aprovechar ese fallo como una oportunidad de sentarse a negociar explotando una brecha: el fallo se limita a descalificar el sistema que impuso la Ley 25.611 pero no el cronograma electoral en marcha.

Los partidos podrán elegir candidatos según el viejo régimen que dictan las respectivas cartas orgánicas, es decir elecciones internas cerradas o, en algunos casos, por congresos partidarios.

Este escenario ocupó ayer largas horas de debate en el comando de campaña del menemismo en las oficinas de Eduardo Bauzá y también en los despachos de la Casa de Gobierno donde se hace el seguimiento político del proceso de sucesión presidencial. Por la noche, emisarios de los dos sectores tejieron un mecanismo de acuerdo que respete lo que se está jugando.

• Reproches

El fallo de Servini admite los reproches de varios pedidos de amparo contra la constitucionalidad de forzar a los partidos a ir todos, el mismo día y en forma abierta a una elección para decidir candidatos.

Sigue siendo confuso el trasfondo de esta noticia, que anoche confirmaban menemistas y duhaldistas.
¿Por qué Servini toma esta decisión? ¿Qué razón tiene para meterse en este asunto cuando juró que nunca iba a tomar decisiones que le corresponden a los políticos? «Solo se entiende si alguien quiere abrir una puerta para trampear», dijo anoche un conspicuo menemista que dijo saber además que Juan Carlos Mazzón, operador top del duhaldismo se había lanzado a la captura de congresales del PJ. Uno de los ardides que se le atribuyen a Duhalde para interceptar la candidatura de Menem es forzar un Congreso del partido y obligarlo al riojano a una indeseable pulseada que recodaría los tiempos del Odeón, en los años '80.

Esa norma la aprobó el Congreso Nacional sobre un proyecto de ley pergeñado por
Federico Storani durante el gobierno de Fernando de la Rúa, que preveía una modificación revolucionaria para el sistema electoral: hacer participar a todos los ciudadanos, afiliados o no, en la decisión de los partidos que son según la Constitución organizaciones privadas. Para colmo ese proceso electoral salió de la órbita de los partidos y se le confió a la Justicia. El propósito era responder a las críticas sobre la conducta autista de los partidos a la hora de elegir candidatos.

Aprobada con muchas modificaciones, la ley hizo entrar en pánico a los partidos políticos que son forzados en medio de una crisis formidable del sistema a ensayar conductas nunca previstas en el oficio. Por eso se acumularon los pedidos de amparo que han solicitado se vuelva al viejo sistema de elección de candidatos porque la nueva ley, se quejan, viola la libertad de los partidos para moverse por las suyas.

El último recurso que llegó a la Justicia es el que presentó una vecina afiliada al PJ de la Capital Federal,
Norma Susana Quidi, que pidió la inconstitucionalidad de la Ley 25.611 y los decretos reglamentarios 1.397/02 y 1.578/02 (modificatorio) porque la simultaneidad de las internas viola una condición que asegura la Constitución a los partidos: «Su creación y el ejercicio de sus actividades son libres dentro del respeto a esta Carta Magna», dice el art. 38°.

Que las elecciones sean todas al mismo tiempo, se queja Quidi, es una injerencia que entorpece la libertad de los partidos y los deja merced a las maniobras de un gobierno que puede mover esa fecha de todos los partidos en su beneficio.

El gobierno rechazó anoche esos argumentos tras agregarlo al expediente anterior del amparo de
José Luis Salvatierra, otro afiliado que pidió amparo para que no se aplique el nuevo sistema.

La alarma de menemismo y duhaldismo nació de varios mensajes muy claros que recibieron ayer:

• La noticia del fallo Servini se precipitó cuando la jueza reclamó al Ministerio del Interior pronto despacho en la respuesta al traslado que hizo de la causa Salvatierra-Quidi, algo que acató prestamente anoche
Jorge Matzkin. Esa respuesta se demoró por el viaje a Brasil del viceministro Cristian Ritondo como veedor de la primera vuelta electoral de ese país.

• Pero el destino de la elección no depende sólo de lo que decida ahora la jueza sino que cómo reaccione cada cual frente a ese eventual fallo.
Duhalde anunció ayer que el gobierno apelaría cualquier sentencia que interrumpiese el cronograma electoral. El menemismo se apuró a conversar con el gobierno un escenario de negociación que implica que nadie apele una decisión de este tipo porque su tratamiento por la Cámara Electoral y aun por la Corte suspendería todos los plazos electorales saciando así el proyecto duhaldista de prolongar el actual mandato presidencial.

• ¿Qué podría convencer al duhaldismo de no apelar una decisión judicial? Un acuerdo con el menemismo y otros sectores internos para asegurar que el proyecto presidencial de Menem contenga salvaguardas efectivas para el duhaldismo cuando abandone el poder. Ese acuerdo entre menemismo y duhaldismo parece hoy imposible, algo que antecede siempre a estos pactos.

• Por lo pronto, hoy las dos partes van a dar un mensaje en ese sentido. La Junta Electoral que conduce el diputado pampeano
Manuel Baladrón aprobará el reglamento interno para la inscripción de candidaturas -casi la única función que tiene ese órgano- sin la anunciada cláusula de 1% del padrón. Como adelantó este diario, el borrador elaborado el jueves pasado imponía ese número mínimo de avales, alrededor de 38 mil firmas. Para limar cualquier aspereza entre los candidatos, la Junta decidió facilitar al máximo la postulación que debe hacerse ante el partido antes del 24 de octubre: bastará con que la lista de candidatos presidenciales tenga la firma de dos apoderados.

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