24 de febrero 2006 - 00:00

Reforma judicial: festejó Kirchner triunfo político

Néstor Kirchnerdedicó un actocon funcionariosriojanos en Casade Gobierno areírse de laoposiciónpor la aprobaciónque logró de lanueva integracióndel Consejo de laMagistratura.
Néstor Kirchner dedicó un acto con funcionarios riojanos en Casa de Gobierno a reírse de la oposición por la aprobación que logró de la nueva integración del Consejo de la Magistratura.
Néstor Kirchner celebró en el Salón Blanco de la Casa de Gobierno la aprobación de la reforma del Consejo de la Magistratura. Fue en un acto con representantes de La Rioja por la mañana, hora a la que había decidido ya no asistir por la tarde al que habían organizado en San Vicente para celebrar los 150 años de la fundación de esa ciudad. Allí estaría en compañía de la intendente local, Brígida de Arcuri, su esposo, el senador provincial Antonio Arcuri y, entre los invitados que se perdieron la foto, los ministros del gabinete, el vicepresidente Daniel Scioli y Felipe Solá. El mal tiempo que impedía bajar a los helicópteros lo salvó al Presidente de ese trajín.

En esa celebración el Presidente reiteróel argumento de que el proyecto había querido castigar el pacto de Olivos, un acuerdo que él tuvo la oportunidad de rechazar ya hace 12 años en la convención reformadora de Santa Fe, como lo hicieron entre otros el Frepaso -cuyos dirigentes ha capturado para su administración-, la radical Elisa Carrió y todo el arco de la izquierda que hoy también trabaja para él. El, en la vereda de Menem y Alfonsín, fue en cambio uno de los más entusiasmados votantes de aquel acuerdo que le dio la reelección a Carlos Menem y creó el clima para que él y otros gobernadores, como Eduardo Duhalde, lograsen también reformas reeleccionistas en sus provincias.

Como para que el público le crea la conversión, Kirchner volvió a exclamar: «Hemos vencido al pacto de Olivos; es la primera vez en muchísimos años que un cuerpo legislativo se les anima a las corporaciones». Kirchner destacó que «rara vez se ve en una ley de mayorías especiales la cantidad de votos que se sacaron» y precisó que la norma fue aprobada con la adhesión de 149 diputados.

• Autoridad< br><br>

Puso especial énfasis en que con esta aprobación se dejó atrás el pacto de Olivos, celebrado por los ex presidentes Carlos Menem y Raúl Alfonsín, al que definió como «un pacto de corporaciones». «Las corporaciones fueron vencidas. Cayeron ampliamente derrotadas. La oposición no presentó ningún proyecto», planteó Kirchner. También defendió la remoción de la integración de la Suprema Corte de Justicia que había recibido en 2003: «Nosotros tenemos autoridad moral para hablar, porque hemos generado una Corte independiente y un Consejo donde se terminan las influencias del pacto de Olivos. Respeto todas las ideas, pero nos hubiera gustado verlas sintetizadas en un proyecto».

Nada dijo sobre las razones técnicas para la reforma que se aprobó. Tampoco sobre el hecho de que los políticos también son una corporación, ahora victoriosa sobre otras.

«Se juntaron
-ironizó- algunos integrantes del partido ARI, Carrió, Macri, algunos que fueron ex compañeros de muchos de ustedes, menemistas, por el solo hecho de oponerse», remató el Presidente mirando a funcionarios riojanos presentes.

• Puntos principales< br><br>

Tampoco omitió críticas al periodismo, que centró en dos medios. Al monopolio «Clarín» le reprochó -sin mencionarloconsignar un número de votos en favor del proyecto que no fue el final y al columnista Joaquín Morales Solá el haber criticado en «La Nación» la sanción de la nueva ley del Consejo de la Magistratura, lo que atribuyó a que ese medio, según él, es opositor político a su gobierno y representa a «la derecha». Veamos lo principal que dijo Kirchner en el acto de ayer:

• A mí me gusta hacer reflexiones, hay dos o tres reflexiones importantes. En primer lugar quiero realmente felicitar a los legisladores que ayer votaron el Consejo de la Magistratura; es muy importante, estoy muy feliz, muy contento porque es la primera vez en muchísimos años que un cuerpo legislativo se le anima a las corporaciones. La presión de las corporaciones, la presión de los intereses, la presión del statu quo de querer mantener las cosas tal cual están, la presión de querer seguir teniendo una Justicia subordinada y sujeta a los principios del pacto de Olivos, cayó, fue vencida y fue ampliamente derrotada. Rara vez se ve en una ley de mayorías especiales la diferencia de votos que se sacaron y los votos no fueron justicialistas, fueron de todas las ideas que apuestan al cambio y que acompañaron con un amplio sentido democrático. Porque pareciera ser que cuando votan un proyecto del Poder Ejecutivo no se es democrático y si se vota en contra es democrático, para algunos, en este sentido caprichoso.<br>

Ustedes vieron que 149 votos, mis amigos de algún diario se volvieron a equivocar, espero que no se enojen, pusieron 148, pero fueron 149 porque habían pasado una abstención que fue un voto a favor, 149 votos a 89. Dicen que tiene que darse un gran debate democrático. Nosotros presentamos un proyecto,pasó por el Senado, fue a la Cámarade Diputados. ¿Y saben argentinosque están acá y los que están detrás de la televisión? Los que eran opositores aquí no presentaron ningún proyecto. Nadie sabe qué es lo que pensaban y qué proyecto querían llevar adelante, porque esto es lo interesante, el debate, las ideas. Nosotros tenemos un proyecto que creemos que es absolutamente superador de ese negro proyecto que nos dejó la Constitución del 94, de ese negro funcionamiento que tuvo el Consejo de la Magistratura,Ilevantable, no hay forma de poder explicarlo; sin embargo, desde la oposición, ningún proyecto. <br>

• En ese primer paso no veo a algunos señores periodistas escribir que no había ningún proyecto. Claro, si eran 89 votos que se juntaban por el no, para oponerse, para no dejar hacer, porque si hubieran presentado un proyecto seguramente hubieran tenido 10 proyectos y hubieran sacado 20 votos cada uno, porque ése es el problema, que ni siquiera entre ellos pensaban igual, ni siquiera entre ellos, lo único que decían era: «vamos a oponernos, vamos a oponernos de cualquier forma».<br>

Tranquilícense, lo importante es estudiar. Yo puedo entender a algunos que defiendan a fondo el viejo sistema, el viejo proyecto, porque algún dirigente muy importante de una fuerza política acá de la Capital Federal fue beneficiado por la mayoría permanente y constante que tenía la anterior Corte Suprema automática, como le decían, en algunos procesos que tuvieron por allí; obviamente que tienen que defender eso, todos sabemos de quiénes estamos hablando, dicen «tenemos que hacer una Justicia independiente». Claro, cuando hubo algunos procesos de contrabando de autos y demás, tuvo un beneficio importante este señor; la gente sabe, tengan buena memoria, porque son los que se llenan y hablan de honestidad permanentemente y creen que los argentinos somos tontos. Uno los escucha hablar y dice: ¿cómo es este tema? Pero claro, es así. <br>

• Entonces se juntaron algunos integrantes del ARI con Carrió, Macri, algunos que fueron ex compañeros de muchos de ustedes (mira a los funcionarios de La Rioja) menemistas, como dicen; una diversidad total donde piensan todos diferente, pero con el solo hecho de oponerse. Por eso les agradezco seriamente a los diputados frente a esta actitud, porque hemos vencido el pacto de Olivos, hemos dado un paso muy importante para realmente generar la posibilidad de un Consejo de la Magistratura donde el pueblo tenga verdadera representatividad. Hemos hecho retroceder a las corporaciones; las corporaciones no pueden tener la incidencia total y absoluta sobre la Justicia.

• Acá los grandes negociados muchas veces se hicieron con pactos de una dirigenciapolítica corrupta, pero muchas vecestambién con la participación activa de las corporaciones. Nosotros tenemos la autoridad moral para hablar, hemos generado una Corte independiente y hoy un Consejo de la Magistratura donde se termina la influencia del pacto de Olivos, las corporaciones y aquellos grupos que se han favorecido permanentemente.<br>

• Y el diario «La Nación» que esté tranquilo; ya sabemos que no es un diario independiente, ya lo sé, está bien, aplaudo que tengan sus ideas; son ideas minoritarias pero que no nos quieran imponer con supuestas palabras rectoras esto que se hizo. Nosotros sabemos, yo lo respeto y lo quiero mucho a Joaquín Morales Solá, pero siempre supimos que tiene una visión de derecha de la sociedad. Es así, me parece muy bien lo que escriba, pero también lamentablemente el diario «La Nación» fue parte de esta derrota, como fue parte de la derrota cuando apoyaba a López Murphy y perdieron. Está bien que trabajen en la oposición, no tenemos ningún tipo de inconvenientes, pero que todos los argentinos sepan que es un diario opositor, no es un diario independiente. Si fuera independiente tendría una amplitud mayor en sus expresiones. Eso no quiere decir que sean malos, pero son opositores y está bien pero no hay que enojarse, ellos tendrían que trabajar en la pregunta a ver por qué no hay un proyecto, porque podían haber presentado un proyecto, pero bueno.<br>

Dejá tu comentario

Te puede interesar