¿Retornó la estudiantina?
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Cristina Kirchner no se quedó atrás de su esposo en esto de expresarse como estudiantes adolescentes en lugar de mandatarios serios en un país como Estados Unidos que observa y juzga estos detalles.
La primera dama cayó mal en Atlanta en un reportaje ante la CNN cuando habló de jueces «que él (Carlos Menem) designó y que ahora lo reclaman» en la Argentina, referencia a Jorge Urso y Norberto Oyarbide, y de la posibilidad de que quienes juzgan sean designados por el primer mandatario a voluntad. Pero la embarró peor cuando junto a los reclamos para extraditarlo de Chile dijo de «Menem» que «es un sinvergüenza». Quedó claro que la primera dama de la Argentina no tiene imparcialidad y que eso influirá en la Justicia si llegan a juzgar al ex presidente.
Pero no se quedó allí Cristina Kirchner. Se atrevió a charlar con los máximos periodistas del poderoso diario «The Washington Post». «Mi marido sólo tiene relaciones carnales conmigo», dijo y ganó allí simpatía por aquella famosa frase del ya fallecido canciller del menemismo Guido Di Tella sobre que ese gobierno las mantenía así, carnales, con Estados Unidos.
Pero de inmediato la esposa del presidente argentino perdió imagen ante ese sagaz grupo de editores de un diario que derrumbó a un presidente de Estados Unidos, como sucedió con Richard Nixon en el «escándalo Watergate». Dijo Cristina que Estados Unidos nunca actuó bien en Irak y que la política del presidente George Bush allí fue «muy ineficiente». Posiblemente esos periodistas lo piensen también así pero descalifican a personalidades extranjeras que tengan tanta falta de tacto como para expresar críticas a Estados Unidos estando de visita. Los Kirchner se afectan por no tener o conocer códigos.
Por eso la prensa de Estados Unidos no le dio ninguna relevancia ni informó sobre la visita del mandatario argentino. Si el gobierno norteamericano lo supo ni intentó un acercamiento con los visitantes argentinos. Desde ya no el presidente Bush (que tras la declaración crítica seguramente no llamará más a Cristina Kirchner la senadora más linda) sino que ni siquiera se logró una reunión con Colin Powell, el secretario de Estado que sólo permanecerá unos meses más en su puesto, gane o no gane Bush el 4 de noviembre.
Localmente el domingo el dictado a columnistas de diarios volvió a coincidir en un aspecto: el gobierno no tuvo pero tampoco intentó un diálogo de alto nivel con el gobierno norteamericano en esta visita. Es falso. Se intentó para darle un mayor sentido al viaje y no se logró por lo cual los Kirchner no ganaron sino que desdibujaron imagen.




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