27 de noviembre 2002 - 00:00

Rodríguez Saá cargó contra los consultores de Lavagna

Adolfo Rodríguez Saá se quejó ayer de que el gobierno se dispone a contratar consultores para renegociar la deuda externa que cobrarán, dijo, u$s 1.000 millones de honorarios. El precandidato presidencial del PJ no dio razón alguna del cálculo que hizo de esos presuntos honorarios, pero calificó la licitación convocada por el gobierno de «horrorosa». «Esto es condenar al hambre y a la miseria al pueblo argentino», advirtió ayer el sanluiseño a un grupo de corresponsales extranjeros destacados en la Argentina.

«El pueblo argentino tiene el derecho de saber cuánto adeuda realmente el país y cuánto es ilegítimo, inmoral e ilegal. Dice el gobierno que la deuda es de 114.000 millones de dólares, pero hay muchas cifras distintas»
, dijo. Citó en respaldo de esa afirmación que hay «académicos estadounidenses que dicen que el volumen de la deuda es 20% o 30% menor».

El candidato dijo que «cada uno puede pensar lo que quiera» de su imagen como político, luego de haber anunciado en diciembre pasado la suspensión del pago de la deuda legítima.

Al respecto indicó que hay «serios indicios» de corrupción en el endeudamiento.

• Plan sustentable

También consideró equivocada la estrategia adoptada por el gobierno en las negociaciones con el Fondo Monetario Internacional (FMI) para lograr ayuda y opinó que lo único que la Argentina tiene que hacer es lo que desde ese organismo le pidieron cuando fue presidente: «Presentar un plan económico sustentable».

Además, hay que pedir al mundo «que comprenda la gravedad de la situación que hace que un estallido social se pueda producir en cualquier momento», subrayó.

En cuanto a las empresas de servicios públicos que fueron privatizadas, manifestó que si llega al gobierno, lo único que hará es exigir que cumplan estrictamente los contratos que firmaron.

Sobre el Mercosur -Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay-opinó que hay que hacer que beneficie a
«los pueblos» y no sólo «a unos pocos comerciantes» y defendió la libertad de circulación de personas, bienes y servicios, así como una convergencia de políticas macroeconómicas.

Dijo aspirar a tener
«relaciones excelentes» con los Estados Unidos, pero dijo que no piensa ir a Washington como candidato. «¿A qué voy a ir?, ¿a pedir permiso?», se preguntó el ex presidente.

• Líderes

Consultado sobre si se identifica ideológicamente con presidentes electos como Luiz Inácio Lula Da Silva (Brasil), Lucio Gutiérrez (Ecuador) y con el mandatario Hugo Chávez (Venezuela), respondió que «cada uno es distinto, no tienen un común denominador. Escuché una larga entrevista a Gutiérrez y creo que me ocurre lo mismo. No tenía dinero ni partido que lo apoyara.Yo voy a encontrar 20.000 líderes en todo el país para apuntalar el proyecto de gobierno», precisó.

Sobre
Lula dijo que está «totalmente de acuerdo» con la iniciativa de establecer una moneda común en el Mercosur, al que «se debe fortalecer», pero también dijo que respalda «la lucha contra el narcotráfico» del gobierno estadounidense de George W. Bush.

Se pronunció en favor de
«un tipo de cambio fijo para estabilizar la moneda, aunque en una etapa inicial, que no sería volver a la convertibilidad», el ancla cambiaria que rigió durante once años hasta 2002.

Admitió tener al igual que ellos
«un concepto» de defensa del pueblo y los intereses nacionales.

Señaló que sus prioridades si llega al gobierno serán la lucha contra la
«corrupción estructural y la exclusión social». Sobre este punto se lamentó de que en la Argentina 60 por ciento de su población esté «excluida» socialmente por diferentes motivos y 70 por ciento del aparato productivo este «ocioso», y aseguró que la crisis se podría resolver «fácilmente» si se pusiera al país «en marcha y a producir».

Rodríguez Saá
dijo sentirse un «proscrito» en los medios y en su propio partido.

Aseguró que el 27 de abril o cuando se celebren las elecciones, cuya fecha debe se refrendada por el Parlamento, será candidato por
«derecho» propio y pronosticó que en la casi segura segunda vuelta, prevista en mayo, estarán él, Carlos Menem o Elisa Carrió. Afirmó que las únicas alianzas que está dispuesto a hacer son con quienes estén dispuestos a firmar el programa de quince puntos con el que pretende emprender la «refundación» de la Argentina.

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