Roncaglia: "Como integrantes de la policía no tenemos una carta blanca para salir a disparar"
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Néstor Roncaglia y Patricia Bullrich
Hoy el expediente se tramita en la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Criminal y Correccional, donde está pendiente una apelación de Chocobar. "Muchos pormenores de la causa no conozco, pero había dos personas que estaban huyendo y se veía a una sola", deslizó Roncaglia, y recordó un reciente robo a una farmacia donde un ladrón huyó, el policía lo persiguió y otro delincuente le disparó cinco balazos por la espalda. "Quedó paralítico, pero salvó su vida. Son situaciones difíciles. Hay que ponerse en el lugar del policial, son situaciones violentas, no provocadas, para juzgar hay que ponerse en el lugar del otro", indicó.
En 2003 el jefe de la PFA protagonizó un enfrentamiento armado en su casa con tres delincuentes. "Como policía no puedo dudar, porque si dudo, muero. Pero el policía no provoca la situación. Es un tercero que interviene. El caso de Chocobar estaba franco y se estaba yendo a su trabajo. Si lo vemos de un costado se podía haber ido, dicho que su trabajo estaba en Avellaneda y que se iba a su casa, pero decidió intervenir y se encontró con esta situación", expresó el comisario general.
"Los disparos en la espalda siempre llaman la atención, pero a lo mejor pudo haber trastabillado o querido tirar a las piernas y tiró más arriba. Hay muchas situaciones, hay que analizar caso por caso", aseveró.
"Como integrantes de la institución no tenemos una carta blanca a salir a disparar. Nuestros hombres están preparados, no tenemos que andar a los tiros por todos lados. Después de una preparación intensa, el Estado deposita en nosotros un arma y la tenemos que utilizar cuando tengamos que utilizarla", advirtió.
Asimismo, repudió el entretamiento policial que terminó con la vida del cadete Emanuel Garay, de 18 años, en La Rioja. "En la capacitación e instrucción policial, que no hay que confundir con la instrucción militar, la preparación física es necesaria y es una cuestión de supervivencia, pero pasar la línea delgada de por qué no darle agua. Antes era más intenso, ahora en nuestra escuela de cadetes hay una exigencia física, pero no lo podemos privar de los derechos del hombre: darle un vaso de agua. Esto fue un extremo y no estoy de acuerdo", sostuvo, y agregó que el adiestramiento no debe ser un "sometimiento del hombre por el hombre".




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