Carlos Ruckauf, quien ayer tomó mayor distancia de Carlos Menem, presidió anoche una cena en la Capital, con un conjunto de acólitos porteños, para comenzar el diagrama de la campaña electoral 2001, que para empezar requiere de candidatos y fecha de elección. La idea que le acercaban a esa comida en Puerto Madero los distintos grupos era una reconciliación general que contenga detrás de su candidatura al 2003 a Irma Roy y a Gustavo Béliz, pero que refuerce una invitación a Mauricio Macri, para repartir porciones con miras al primer cuarto oscuro de esa carrera, en octubre que viene.
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«Voy a enfrentar a Menem y a sus listas en cada uno de los distritos», había dicho Ruckauf durante el día y repitió ante esa tropa surtida que se convocó a comer. Estaban el legislador Guillermo Oliveri (suma al bloque Encuentro de belicistas, cavallistas y peronistas), el ex diputado nacional Eduardo Rollano y Fernando Maurette como los motores de esa movida, que atrapa también a Horacio Rodríguez Larreta (h). El ex interventor del PAMI, actual presidente del Instituto de Previsión de la provincia, ya lanzó su propia candidatura a senador alentado por el gobernador bonaerense. Ruckauf adhiere a esos borradores de listas que todavía no logra armar.
Las invitaciones fueron surtidas, aunque no todas aceptadas, por caso a la actriz Roy y al cultural Jorge Telerman, a quien siguen considerando de la tropa aunque haya pasado a la Alianza e integre el gabinete de Aníbal Ibarra. Curiosamente no se invitó a Béliz, para quien la ecuación es más difícil de resolver: lo tienta la idea de ser candidato a senador en primer término amparado en una porción que pretende importante del peronismo porteño, pero esa pretensión, duda, lo separaría de Domingo Cavallo y casi lo podría obligar a pulverizar su partido capitalino Nueva Dirigencia.
La mesa trataba de buscar una estrategia que agradara al gobernador, como que a Roy se la apoyara en sus pretensiones de convertirse en presidente del PJ Capital, si finalmente se realiza una compulsa casera para elegir ese puesto. Béliz, en esa ingeniería, aparecía como postulante a senador, siempre y cuando no quisiera terciarle Macri y si resiste la vuelta formal al peronismo sin desalojo de menemistas como se imagina.
El PJ porteño, intervenido por Jorge Escobar, a quien designó Menem, no anuncia todavía fecha cierta de normalización. Sin embargo, ya tiene varios candidatos que se autoproclaman para las próximas urnas. A Daniel Scioli, quien quiere encabezar la lista de postulantes al Senado de la Ciudad y opinó que Macri podría ser primer candidato a diputado nacional, le salió ahora a competir César Arias, con lema propio de «renovación a fondo» y un acto en el que se postuló al mismo puesto que Scioli, desafiando a «garantizar la depuración» de la Cámara alta. Por su parte Roy envió a los suyos a entrevistarse el martes con el llamado Consejo de Garantía y les dio para que entregaran una lista de peticiones. En primer lugar no aceptará la incompatibilidad entre cargos electivos y partidarios. Esto es porque en la última versión de la nueva carta orgánica se incorporó un artículo que impide que el titular del partido sea a la vez candidato, lo que desde el punto de vista de la tropa de Roy «crea un partido formal y otro virtual».
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