La papelera española ENCE publicó ayer una sutil «solicitada» en diarios acorde con la idea general que se está formando en la opinión pública: que la gran culpable que amenaza con grave contaminación a pobladores argentinos de Entre Ríos y uruguayos de Fray Bentos es la otra empresa, la finlandesa Botnia.
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Es sabido que la autorización a ENCE para hacer pasta celulósica en base a blanqueo con el peligroso bióxido de cloro en ese lugar de Uruguay no tenía mayor gravedad en cuanto a daño ambiental. En definitiva, con una inversión de 400 millones de dólares y una producción anual de 500.000 toneladas ENCE estaba en lo que se permite en Europa en una zona (hasta 700.000 toneladas) y equiparable a la situación de unas 10 fábricas similares en la Argentina en pasta celulósica.
El problema se agiganta y tensa hoy al máximo las relaciones entre la Argentina y Uruguay a raíz de que apenas 15 días antes de cesar su mandato el ex presidente del vecino país Jorge Batlle autorizó en el mismo lugar de la original ENCE la instalación de otra papelera, la finlandesa Botnia que invertirá 1.300.000 dólares y llevará la producción en un solo lugar a 1.500.000 toneladas, algo no permitido en países desarrollados y que todo hace suponer es altamente contaminante para la población. Es lo que está estudiando ahora con expertos canadienses el Banco Mundial en el informe que más peso tendrá para resolver la controversia.
Con habilidad ENCE limita su participación. No menciona a Botnia, que se agregó después, y complicó todo. Sobre sí ENCE dijo que su producción -la individual- «no generará efectos significativos» y que su fábrica será «con total respeto del medio ambiente». Igual ENCE -criticada en España- expresa un galimatías al decir que va a tratar el agua a usar del río Uruguay» con la mejor tecnología disponible».
Es obvio y hace a sus propios intereses producir desde una fábrica nueva con la tecnología más moderna. Pero el problema no está allí sino en la cantidad de bióxido de cloro producido en un mismo lugar por una producción tan alta de pasta. Con este agravante se vende mejor el papel más blanco y mejor se blanquea con más uso del dañino cloro. Da otro dato ENCE: «Va a utilizar normas y tecnología aprobadas por la Unión Europea que entrarán en vigor en 2007». La proximidad de esta fecha hace más sospechoso el apuro de Botnia y la presión sobre el ex presidente Batlle por instalarse en Sudamérica.
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