Los senadores del PJpueden hacer fracasar la habitual sesión de los miércoles, en una involuntariaforma de celebrar «San Perón».
La mayoría de losintegrantes del lote que conduce el sanjuanino José Luis Gioja permaneceráen sus distritos, donde animarán hoy las conmemoraciones por el Día de laLealtad. Es decir que no se podrá culpar a la cumbre de gobernadores en Jujuy(ver aparte) de boicotear la sanción de leyes. Allí sólo enviarán un delegado,el fueguino Gerardo Palacios.
Los actos de esta tarde obligarona postergar la reunión de bloque de los martes hasta mañana a la mañana, asícomo Labor Parlamentaria -donde se acuerda con las demás bancadas los temas dela semana-. Si a eso se suma que el radical Mario Losada estará ocupadocon su debut presidencial, la actividad legislativa puede quedar reducida a lamínima expresión.
Debate
El único tema que puedesacarlos de la modorra folklórica es La Tablada, sea en un debate forzadomañana mismo o hasta en una sesión, todavía no prevista, para el jueves. Laspresiones del gobierno nacional y del propio Raúl Alfonsín para que seapruebe la doble instancia a los guerrilleros del MTP, con la expresa salvedadde que no podrán beneficiarse con el 2x1 y salir en libertad.
El Senado debe expedirsesobre las renuncias del radical Juan Ignacio Melgarejo y deljusticialista Jorge Massat, pero ambos casos corren peligro de quedarcongelados siete días más. La comisión de Asuntos Constitucionales, que debeexpedirse en la materia, no abrirá hoy sus puertas para emitir sendosdictámenes. El responsable de esa dependencia, el riojano Jorge Yoma,explicó que «con el voto de 2/3 de los presentes pueden analizarse lasdimisiones directamente en el recinto, sin necesidad de despacho de comisión».
Lo mismo sucede con lasrenuncias del chachista Ricardo Mitre y el radical Mario «Tato»Pontaquarto, secretarios administrativo y parlamentario, respectivamente,que aún no fueron resueltas en el hemiciclo. A todo esto, sigue la ronda denombres para reemplazarlos del fueguino Juan Carlos Oyarzún, aspirante ala parlamentaria, se agregó ahora el del ex procurador porteño BernardoMovsichof, en calidad de heredero de Mitre. Movsichof llegó recomendado porEduardo Delle Ville a oídos de Losada.
El bloque opositor siguióresistiendo los reclamos por La Tablada del oficialismo -que no quiere quedaren posición incómoda frente a los organismos internacionales que recomendaronla revisión de la causa contra los emetepeístas-, bajo el pretexto de que,primero, corresponde que se vote en Diputados, donde viene fracasando el debatedesde hace 3 meses. En la Cámara baja hay una iniciativa consensuada con elMinisterio de Justicia que modifica la Ley de Defensa de la Democracia quesirvió de marco jurídico para la condena. Mientras que en la otra alaparlamentaria se maneja un proyecto del peronista disidente AlbertoRodríguez Saá que establece la apelación «obligatoria» en el CódigoProcesal Penal.
Objetivo
Gioja y compañía noquerían pagar el costo político, ya que en la opinión pública prevalece la ideade que los proyectos en cuestión sólo tienen un objetivo: poner afuera de lacárcel a los atacantes del regimiento de La Tablada. Sin embargo, la situaciónse ha tornado insostenible y ya se vislumbra un posible desbloqueo del tema.
La salida consistiría endejar en libertad de acción a los peronistas, sin fijar un imposible criteriounívoco. En el PJ senatorial conviven «intransigentes» como el chubutense OsvaldoSala y el santacruceño Eduardo Arnold, que no quieren saber nada conleyes que puedan «favorecer» a los miembros del Movimiento Todos por la Patria.Y caciques dispuestos a sancionar la norma Rodríguez Saá, sea porsupuesta defensa de los derechos humanos o, simplemente, para no quebrar lalínea dialoguista con la Casa Rosada. En ese abanico figuran el riojano JorgeYoma y el entrerriano Augusto Alasino.




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