17 de octubre 2007 - 00:00

Senadora se "peroniza", pero en pequeñas dosis

Hugo Moyano
Hugo Moyano
Lejos de la postal de « Madonna» Quiroz y el cargador de su Bersa 9 mm vacío, Cristina de Kirchner volverá a mostrarse con Hugo Moyano y la cúpula de la CGT para, con tono peronista, pero discurso concertador, celebrar la fecha mística del PJ: el 17 de octubre.

Casi una amnistía para Moyano que podrá, a 10 días de la presidencial, posar junto a la candidata. Ese guiño supone, además, una especie de reconciliación pública tras los rumores de que la senadora, en línea con Alberto Fernández, prefería a otro al frente de la CGT.

Luego de que Néstor Kirchner se abrazó con Armando Cavalieri -el archirrival del camionero, al igual que Luis Barrionuevo-, y el ministro de Planificación, Julio De Vido, brindó con el «gordo» Oscar Lescano, Moyano necesitaba una foto: la tendrá este mediodía.

Experta en la condición incorregible de los peronistas y la tendencia pugilística de los gremios, la primera dama esquivó las multitudes y el acto típico de bombo y forcejeos entre las bandas, para optar por un show del Día de la Lealtad más controlado y sobrio.

Nada mejor, pensaron en la Casa Rosada, que delegar la organización en Alberto Balestrini. En definitiva, el matancero también arriesga su propia suerte si el acto -como ocurrió un año atrás, en San Vicente- termina en medio de una lluvia de piedras.

  • Inauguración

    Con esa precaución, la candidata estará a las 11 en la escuela Emilio Tomafín para inaugurar una área de formación de oficios. El mix, seleccionado para la ocasión, fue combinar peronismo, sindicatos y trabajo, en vez del ensamble colectivos, choripanes y tetra.

    De local, Balestrini prometió garantizar calma y aplaudidores -en el predio hay lugar para unas 5.000 personas-, y encontró como aliados operativos a los caciques de la UOM matancera. Un fino hilo enlaza a Balestrini con Carlos Kunkel y la UOM de Antonio Caló. Equilibrista, la primera dama se rodeará de personajes y pompa peronista apenas unos pocos días después de haber participado de un encuentro del centroizquierda en el Hotel Panamericano. Un juego de compensaciones que el Kirchner adolescente debe de haber cuestionado a Juan Perón.

    En ese zigzagueo, la candidata repetirá su discurso dual: referencias, como hizo en Córdoba, al peronismo y a Eva Perón, pero todo en un marco de planteo concertador. Ese fue, en parte, el motivo de las críticas que luego disparó José Manuel de la Sota.

    A dos semanas de la elección, la senadora participará del acto para recordar la fecha más sensible a los peronistas. Y se rodeará de todo el espectro PJ: no sólo los gremios -la versión moyanista-, sino también intendentes y dirigentes de todo pelaje del peronismo bonaerense.

    El acto, donde la candidata será la estrella principal, servirá para volver a mostrar juntos a Daniel Scioli y a Alberto Balestrini, la fórmula K para la provincia de Buenos Aires. También en La Matanza se presentó ese dueto y ahí, como ya contó este diario, cerrarán su campaña.

    Los gremios, en tanto, volverán al ruedo oficial en el acto. El ministro de Trabajo, Carlos Tomada, fue el encargado de invitar a los sindicalistas que se juntarán en la CGT para salir, luego, en caravana hacia la escuela de La Tablada, en La Matanza.

    Más tarde, con las 62 Organizaciones, tendrán su momento de reflexión a un año del papelón del traslado del féretro de Juan Domingo Perón. Ahí no estará Cristina de Kirchner. Pero sí Moyano.
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