Sin banderas, el PJ va a la plaza el 25

Política

«Tenemos que movilizar el 25 de mayo, pero sólo con banderas celestes y blancas», invitó, huraño, Hugo Curto y logró, tras sortear quejas veladas, el OK del Consejo del PJ bonaerense para participar, con columnas anónimas, de la «plaza del sí» a favor de Néstor Kirchner.

Funcional, Curto fue el portavoz de lo que pretende la Casa Rosada: que el conurbano peronista, controlado por punteros, aporte sus multitudes al «plazazo» pro Kirchner pero simulando que no son tropa arriada a micro y vianda sino manifestantes espontáneos.

  • Razonamiento

    Curto quizá pensó -y transmitió por ósmosis- un razonamiento a sus pares: no es un costo alto a cambio del perdón presidencial que se traduce en fondos. Total la consigna jamás se cumple: siempre aparece el cotillón que identifica a quien financió el tour político.

    Si no existiese ese método de «identificación»: ¿para qué un intendente, un candidato o un cacique gremial -por citar casos al azar- invertiría en traslado y adicionales de militantes si luego su presencia se diluyera en una multitud despersonalizada?

    En Olavarría, donde se reunió el viernes el Consejo del PJ bonaerense, nadie hizo la pregunta porque la respuesta es groseramente obvia. Por el contrario, se acordó que el peronismo de Buenos Aires se sumará a la «plaza del sí» que organiza Compromiso K.

    Esa cumbre fue el cierre de una semana gananciosa para el posduhaldismo kirchnerista que tiene como gestor mayor a José María Díaz Bancalari, quien ostenta la doble función de ser el jefe del PJ bonaerense y, en paralelo, presidir el bloque Peronismo Federal.

  • Movilización

    Este diario ya relató los pasos que se aprestaba a dar el «bancalarismo», entre los que figuraban expresar su decisión de movilizarse a la Casa Rosada el próximo 25 de mayo, «capturar» la vicetercera de Diputados y aislar al PJ disidente. Se cumplió cada punto:

  • A pesar de alguna observación -sobreactuaciones de neófitos de la fe kirchnerista o quejas por la «falta de reciprocidad» por parte de Kirchner al respaldo del PJ bonaerenseno hubo problemas: «Tenemos que peronizar la Plaza» propusieron algunos delegados del conurbano mientras otros, como Antonio Arcuri, plantearon la urgencia de publicar una solicitada para avisarle al mundo que el peronismo del conurbano irá a la Plaza cuando se cumplan tres años de la asunción de Kirchner y, dato al margen, 196 del 25 de Mayo de 1810.

    Resumen: con preeminencia de las grandes estructuras del Gran Buenos Aires, el PJ intentará reunir la columna más numerosa de las que participarán de la «plaza del sí» donde los ex duhaldistas compartirán playón con radicales, gremialistas y piqueteros.

  • La propuesta de sancionar a los diputados que se integraron al bloque Justicialismo Nacional, que preside Jorge Sarghini, quedó finalmente desactivada luego de que Bancalari y Curto lograron apaciguar a algunas voces que pedían castigo ejemplar para los « desobedientes». La consigna mutó: de eventuales sanciones a esos legisladores -Sarghini, Eduardo Camaño, Juan José Alvarez y Gustavo Ferri, entre otros-se pasó a un llamado a que « vengan todos». La vice Graciela Giannettasio fue la encargada de explicitar esa nueva regla: «Hay muchos que están esperando la oportunidad para volver al PJ», profetizó antes de recitar un salmo sobre la conducción que «ejercita» Bancalari.

  • La tercera cosecha de la semana para el bancalarismo fue la captura de la vicepresidencia tercera de Diputados para Graciela Camaño. No necesitó incorporar a tres legisladores,como decían una semana atrás los armadores del PJ, sino que bastó con que Paola Spátola aceptase, luego de haber escoltado a Carlos Menem, a Mauricio Macri y a Ricardo López Murphy, convertirse al neokirchnerismo para que el bloque Peronismo Federal de Bancalari sume más votos que el PJ disidente de Sarghini -a pesar que la cuenta fue un poco laxa- y el PRO de los socios Macri-Murphy. Queda, pendiente, el bloqueo del uso de la marca «Justicialismo» que pretenden impugnarle a Sarghini y sus aliados adolfistas, asunto sobre el que ya puso la lupa Carlos Kunkel.

    Esos avances no logran, sin embargo, ocultar un fenómeno que traslució el comentario de un dirigente de segunda línea cuando habló de «falta de reciprocidad» del gobierno con los ex duhaldistas que antes lo enfrentaron y ahora hacen todas las «gracias» del converso. «Es lo lógico y lo que prefiere la mayoría, pero muchos no estamos de acuerdo y difícilmente lo estemos algún día con Kirchner», se lamentó, como un mohicano, anoche un importante dirigente peronista que estuvo en Olavarría. No habla por sí sólo.
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