Solá presiona y convoca a un congreso "paralelo" del PJ
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Eduardo Duhalde
En rigor, la intención del felipismo es armar una cita previa para «mostrar» -y contar-a la tropa propia con la que luego asistirá, en bloque, al congreso del duhaldismo a sostener cuatro propuestas específicas:
1- Respaldo a los gobiernos nacional y provincial, y naturalmente, a Néstor Kirchner y Felipe Solá.
2- Proclamar la candidatura de Cristina Fernández de Kirchner como senadora nacionalpor la provincia de Buenos Aires.
3- Pedir que el PJ se adhiera al Frente para la Victoria (FPV), que anteayer Solá inscribió en la Justicia electoral.
4- Renovar las autoridades del congreso y, básicamente, la integración de la Junta electoral partidaria que hoy encabeza el metalúrgico Hugo Curto.
Se evalúa, incluso, la alternativa de recurrir a la Carta Orgánica partidaria, que en su articulado establece que ante la inacción del congreso, con la firma de un tercio de los delegados, se puede autoconvocar. Pero ahora ese argumento no cabría, porque la cumbre está convocada.
En los '80, ese recurso era al que recurrían Duhalde y Antonio Cafiero para forzar a Herminio Iglesias a que llamase a cumbres partidarias que el hombre de Avellaneda rehusaba porque, sabía, no tenía número suficiente para controlar las resoluciones. Cuando, arrinconado, llamaba al congreso, amurallaba con pocos diplomáticos punteros el sitio de sesión.
Duhalde todavía recuerda la tarde que, en Valentín Alsina, recibió un puñetazo que a los gritos incentivó «Beto» Imbelloni mientras, en un rapto de pacifismo inusual, Herminio intentaba controlar a las fieras. «No le peguen porque lo ponen en víctima.»
Recovecos de la historia, Solá quiere ponerse el traje del Duhalde renovador de los '80 y encapsular al ex presidente como el Herminio de aquellos días. Naturalmente, ese rol poco agrada al caudillo de Lomas de Zamora.
Por lo pronto, este sábado Solá hará un primer testeo de las voluntades que puede arrastrar. En La Plata juntará a dirigentes y a congresales para pasar lista de los que podrían secundarlo en el congreso oficial del 29.
En tanto, el viernes 27 intentará reunir a todos los congresales felipistas un poco para infundir pánico al duhaldismo y otro poco para que los leales a Solá perciban que no estarán solos en el microestadio de Lanús si el diablo mete la cola y llueven garrotazos.
• Comando
Al margen, anteanoche en el Meliá, el gobernador anudó maniobras. Formó el Comando Electoral -con ministros, intendentes y legisladores que tendrán como búnker una oficina en el microcentro- y anticipó que en julio moverá el gabinete, porque varios ministros serán candidatos en octubre.
También, una vez más, se habló de calendarios. Por la tarde, el duhaldismo, vía Jorge Landau, había pedido a la Justicia que la interna se realice el 26 de junio y no el 31 de julio como anunció Solá.
La consigna oficial es lineal: esperar y, si hay un fallo adverso, apelar. «Cuando nos acordemos, estaremos a una semana de la elección», desnudó la táctica del gobierno un felipista genéticamente puro. Al final, Solá se despidió reproduciendo una frase que le regaló el jueves pasado Néstor Kirchner. Ese día, el gobernador asistió a la Casa Rosada, convocado por Alberto Fernández. Durante la charla, apareció el Presidente: «Qué buen acto te hiciste (en Platense). Uhh..., ¿cómo deben estar los otros?» contó, mansamente, que le dijo Kirchner. Después, feliz y ancho, hizo pagar la cuenta y se fue.




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