17 de enero 2001 - 00:00

Sólo Alfonsín se salvará de la interna radical bonaerense

Fernando de la Rúa pidió a sus funcionarios que dejen las guerras proselitistas para más adelante. Pero Federico Storani, ministro del Interior, no podrá cumplir con esa orden. En la provincia de Buenos Aires ya hay guerra. Si bien todos los radicales pretenden a Alfonsín como candidato a senador, Storani (aspira a presidir el partido) y Moreau (candidato a diputado) deberán resistir el enfrentamiento de Melchor Posse, Enrique García y una sorpresa: el hijo de Alfonsín, Ricardo, que peleará por presidir el Comité Provincia. Los seguidores de De la Rúa enfrentarán a Storani y Moreau.

Fernando de la Rúa prohibió que sus funcionarios hablen de candidaturas a esta altura del año. No sabía, al hacerlo, que daría tanta ventaja a un sector de la interna radical. Porque ayer, un relevante grupo de dirigentes de la UCR bonaerense decidió abrir fuego sobre Federico Storani, quien está con las manos atadas por culpa de aquella instrucción, destinada principalmente a él.

Las postulaciones bonaerenses se precipitaron en los últimos días. El tradicional pacto Convergencia-Modeso (también conocido como «Acuerdo de La Plata» por su gravitación en la Legislatura de esa ciudad), postuló ya a Raúl Alfonsín como candidato a senador nacional. El primero en lanzar esta candidatura fue Federico Storani, asociado a Leopoldo Moreau y a Juan Manuel Casella.

Detrás de Alfonsín se plantearon también otras pretensiones. La primera, obviamente, la de Storani: quiere ser delegado al Comité Nacional por la provincia, con la mirada puesta en presidir la UCR una vez que Alfonsín deje el timón. El ministro supone que Fernando de la Rúa no se postulará para el mismo cargo como delegado al Comité Nacional por la Capital Federal.

Reserva

Otro que reservó una posición fue Leopoldo Moreau, quien aspira a encabezar la lista de diputados radicales, acaso debajo de una figura del Frepaso. El Comité Provincia, que hoy preside Moreau, lo quieren poner ahora en manos de Juan Manuel Casella.

No todo el radicalismo admite este reparto como propio y ya comenzó a notarse. Una alianza distinta, encabezada por Melchor Posse y Enrique «Japonés» García (intendente de Vicente López) se ha decidido a enfrentar el esquema anterior. Eso sí, con una salvedad: también auspician a Alfonsín como candidato a senador nacional y refuerzan ese compromiso con otro. Llevarán como candidato a presidir el Comité Provincia a Ricardo Alfonsín, hijo del ex presidente, diputado provincial y cabeza de un movimiento de renovación que se lanzó hace cuatro años en la provincia.

El grupo Posse-García-Ricardo Alfonsín se completa con otras figuras. Por ejemplo, la del diputado José Gabriel Dumón, quien enfrentará a Moreau para encabezar la lista partidaria. Storani deberá, además, resistir el choque de Posse y García, ambos postulantes como delegados al Comité Nacional.

Para Alfonsín padre, el lanzamiento de esta escuadra puede traer complicaciones: junto a Posse está su hijo Ricardo, uno de los críticos más severos que ha tenido el sistema de poder administrado por Moreau, Storani y Casella en la provincia. Para Storani hay también un dilema. Los dirigentes más cercanos a su jefe De la Rúa en la provincia, en general balbinistas históricos, irán detrás de Posse y García, no del ministro del Interior. Otro problema para «Fredi», seguramente más delicado, será conseguir que Carlos Chacho Alvarez no le descalifique a Moreau como candidato de su misma escudería. Ya se sabe de los dardos verbales que suele dedicarle el jefe del Frepaso al «Marciano».

Como se ve, la única figura que consigue pleno consenso en la UCR bonaerense es la de Alfonsín, quien deberá enfrentarse a Eduardo Duhalde y, eventualmente, al sacerdote Luis Farinello. Con Duhalde, Alfonsín cultivó una relación amistosa en los últimos años, basada en los reparos que ambos tienen frente al denominado «modelo» o, mejor dicho, a la convertibilidad. Ahora deberán enfrentarse aunque daría la impresión de que el cruce no será dramático: Duhalde convocó a un amigo de Alfonsín, Posse, a integrar un frente productivo en el que estarían hombres de la UIA y de la Federación Agraria, lo que hace suponer que algunos problemas de la actividad económica quedarían fuera de la competencia entre partidos durante este año.

El problema que presenta Farinello es distinto. Primero, porque a Alfonsín le debe resultar extraño enfrentar a alguien de sotana, tarea para la que seguramente consultará a su primo hermano José María Arancedo, diocesano de Mar del Plata. Segundo, porque Farinello todavía no definió si aceptará la solicitud del duhaldismo: que lleve al ex gobernador como candidato a senador (iría entonces en dos boletas) y acepte, él mismo, ir como postulante a diputado con la garantía de entrar al Congreso indefectiblemente.

Dejá tu comentario

Te puede interesar