15 de septiembre 2004 - 00:00

Sorpresiva atención por el país en EE.UU.

La prensa de Estados Unidos se ocupó especialmente de la Argentina esta semana, algo raro si se tiene en cuenta que la realidad del país aparece poco reflejada en esos medios. Tres notas en los diarios «Wall Street Journal», «Chicago Tribune» y «The NewYork Times» intentan resumir aspectos centrales de los problemas del país. Es útil dar una mirada a esos medios, ya que las crónicas de los corresponsales extranjeros toman distancia de los hechos para analizarlos desde una perspectiva singular. El «Wall Street Journal» tomó, en algunos casos sin demasiada sutileza, las notas de la revista «Caras» para reflejarlos cambios sociales y de la clase política y la mediocridad de la prensa local, con un perfil más que crítico sobre los gustos de Cristina Fernández de Kirchner. El «Chicago Tribune» recogió las protestas por lo que se considera una falta de justicia independiente a raíz del fallo en la causa donde se investiga el atentado a la AMIA. «The New York Times», con visión mas optimista, toma el ejemplo de una empresa argentina, otrora conocida en EE.UU., la Swift, para demostrar cómo pueden abrirse camino las exportadores en medio de la crisis y la falta de financiamiento. Veamos algunos extractos de las notas:

Cristina F. de Kirchner
Cristina F. de Kirchner
«TIEMPO PARA UN LAVADO DE CARA: APLICANDO UN POCO DE LUSTREA LAARGENTINA EN CRISIS», por MATT MOFFETT, «Wall Street Journal», 13 de setiembre de 2004.

«Cuando la senadora argentina Cristina Fernández de Kirchner, esposa y principal asesora del presidente Néstor Kirchner, viajó a NuevaYork a principios de este año, el hecho constituyó una noticia grande en la Argentina. Pero para 'Caras', la revista de moda que cubre la elite de la Argentina, la noticia no se refirió tanto al discurso pronunciado por la Sra. de Kirchner ante el Consejo de las Américas, sino al 'cambio de imagen estratégico' que había adoptado la Primera Dama. Por lo visto, ésta había decidido usar menos rímel y un color de lápiz labial más suave pero más brilloso para los labios. La revista, que hacía poco había dedicado un tema de portada a los nuevos postizos agregados a la cabellera de la Sra. de Kirchner, analizó exhaustivamente su vestuario, aprobando su estridente traje rojo.

Pero incluso cuando 'Caras' publica una verdadera historia criminal, encuentra la forma de convertirla en un cuento de hadas. Cuando el padre del novio de Susana Giménez, la conocida artista de televisión, fue secuestrado y sus secuestradores pidieron un rescate de 300 mil dólares en la Argentina en diciembre pasado, 'Caras' se refirió a una de las tácticas que había adoptado la estrella para reducir el estrés; es decir, ir de compras a EE.UU. Mientras la investigación procedía lentamente en Buenos Aires, Giménez y su hija paseaban por Miami en un Rolls-Royce blanco, comprando diseños de Roberto Cavalli. Eventualmente, la víctima fue puesta en libertad en una incursión policial.

'Caras' es más conocida entre los argentinos por cebar el culto de la celebridad del ex presidente Carlos Menem, que se desempeñó desde 1989 hasta 1999, y quien se deleitaba en posar con Ferrari y modelos. La revista publicó una serie de suntuosas fotografías de personas conectadas con el gobierno del partido peronista, desde los ministros del Gabinete hasta los cirujanos plásticos y peluqueros del clan de Menem.

Algunas de las personas que aparecieron en los perfiles de 'Caras' pagaron un precio grande por su vanidad. En 1996, Francisco Trovato, un juez prominente, posó para un artículo de 'Caras' en su lujoso departamento.

Pero en la tierra de Eva Perón, hay pocos símbolos que resuenan tanto como una política popular, lo cual explica la fascinación que ejerce la Sra. de Kirchner. Dado el empobrecimiento del país, algunos argentinos han criticado la nueva imagen sofisticada de la Sra. de Kirchner, especialmente dado que la Primera Dama, que proviene del ala izquierda del partido peronista, ha criticado los excesos cometidos en la era de Menem. 'Es muy ostentosa', dijo el comediante Nito Artaza, que es un activista del partido radical de la oposición.

La Sra. de Kirchner se ha hecho menos accesible a 'Caras' que a otras revistas de moda de la competencia. Parecería estar dispuesta a querer evitar una repetición de la década de 1990.»

«JUDIOS ARGENTINOS CRITICAN LA FALTA DE JUSTICIA CON RESPECTO AL ATENTADO CONTRA LAAMIA», por COLIN McMAHON, «Chicago Tribune», 11 de setiembre de 2004.


« 'Impotencia', dijo el contador Alfredo Karasik. 'Más que nada, nos sentimos impotentes.' Karasik era una de las 5.000 personas que se congregaron en la noche del miércoles pasado en el centro de Buenos Aires para protestar contra la fracasada investigación del gobierno del atentado con bomba perpetrado en julio de 1994 contra el centro de la comunidad judía. Al igual que Karasik, los manifestantes eran, en su mayoría, judíos. Y, como él, enfatizaron que el fracaso del sistema de Justicia afecta a todos los argentinos.

'Yo nací en la Argentina. Soy argentina. Pero hoy en día me avergüenzo de ser argentina', dijo Flora Oliva, maestra jubilada. '¿Qué clase de país es éste? Vamos a tener otro ataque porque acá no se hace nada, y los que hicieron eso saben que lo pueden hacer de nuevo.

Nadie fue procesado por el atentado contra la Asociación Mutual Israelí Argentina (AMIA). Cinco hombres acusados de ser la así llamada conexión local fueron absueltos la semana pasada, y otros doce argentinos que habían estado implicados también fueron liberados. No quedó ningún acusado. Y los únicos sospechosos nombrados que quedan son funcionarios iraníes que la Argentina no ha extraditado.»

«COMPAÑIA MUESTRA A ARGENTINA COMO SALIR DE SU AISLAMIENTO» por TODD BENSON, «The NewYork Times», 14 de setiembre de 2004.


«En el verano de 2001, justamente cuando la peor crisis económica de la historia de la Argentina estaba tocando fondo, Paul H. O'Neill, entonces secretario del Tesoro de EE.UU., causó furor en Buenos Aires al sugerir que el país podría haber evitado el colapso si se hubiera tomado el trabajo de aprender a exportar.

El verdadero problema con la Argentina, dijo O'Neill a la revista 'The Economist', es que 'no tiene ninguna industria de exportación de la que pueda hablar'. Y agregó: 'Y los argentinos lo quieren así'.

Si bien la Argentina está todavía lejos de convertirse en una fuente inagotable de comercio, una compañía que ha ido en contra de la tendencia por décadas, vendiendo exitosamente en el exterior, es Swift Armour SA Argentina la principal compañía de productos de carne del país. A diferencia de la mayoría de sus rivales internos, Swift genera más de 70 por ciento de sus ventas gracias a las exportaciones, y la introvertida Argentina necesita desesperadamente los dólares obtenidos de las exportaciones para estabilizar su enorme deuda.

Sin embargo, las compañías en Buenos Aires, en su mayor parte, sobre todo las más pequeñas, enfrentan obstáculos enormes en el proceso de convertirse en exportadoras. Los préstamos siguen siendo escasos y costosos, haciendo que resulte difícil para las compañías comercializar sus productos a potenciales compradores en el exterior. Con algunas pocas excepciones, los inversionistas extranjeros han sido renuentes a colmar esa brecha, prefiriendo esperar y ver si la recuperación económica de la Argentina es sostenible.»

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