19 de octubre 2007 - 00:00

Temen se levanten por la fuerza los cortes

Sumidos en una previsible inquietud, ambientalistas entrerrianos anti-Botnia denunciaron que efectivos de Gendarmería Nacional les advirtieron que después de las elecciones del 28 de octubre deberán abandonar las rutas bloqueadas, a instancias de una supuesta «orden de arriba».

Este nuevo capítulo de tensión, con el conflicto diplomático con Uruguay como telón de fondo, sumó ayer otro condimento, ya que el país oriental aceptó el pedido «verbal» del gobierno de Néstor Kirchner de postergar una serie de maniobras militares conjuntas que se iban a realizar en noviembre en el río Uruguay, precisamente en inmediaciones del puerto desde donde operará la pastera finlandesa.

La cartera de Defensa argumentó que la delicada coyuntura regional hacía desaconsejable tal ejercicio. Ante este escenario, las críticas de la oposición uruguaya no tardaron en estallar.

En este marco, una de las líderes de la Asamblea Popular de Colón, Silvia Echevarría, reveló que los gendarmes les dijeron que el 28 de octubre tendrán que «recoger las cosas del refugio, porque gane quien gane» deberán desactivar los piquetes. Según Echevarría -en declaraciones a «Radio Máxima», difundidas por el portal Análisis Digital-, el diálogo fue de carácter «informal», aunque incluyó la mención sobre «una orden de arriba».

«Algunos gendarmes nos dijeron de muy buena manera que ya se levantó el corte en Concordia, que después seguíamos nosotros, y que luego vendría la desintegración del corte de Gualeguaychú», denunció la ambientalista, además de recalcar que usaron «esa palabra, desintegración».

El escenario generó fuerte preocupación entre las filas de los ambientalistas, que llevan adelante un dura embestida contra la instalación de la papelera en Fray Bentos ( Uruguay), lo que derivó en un conflicto diplomático con el gobierno de Tabaré Vázquez que se dirime en la Corte Internacional de La Haya.

El temor se ancló además en una evidencia que parece darle algo de sustento a la versión: pasado el desafío de los comicios, y ante el hecho irreversible de la apertura de la papelera, ya el costo político de un eventual barrido por la fuerza de los piquetes será sustancialmente menor.

La pulseada más grande se libra en Gualeguaychú, donde los asambleístas sostienen ininterrumpidamente desde el 20 de noviembre el bloqueo del puente General San Martín, que conecta a esa localidad con Fray Bentos. En Colón, en tanto, los cortes en el puente General Artigas (que la une con Paysandú) son intermitentes,mientras que en Concordia la embestida terminó implosionando, sin necesidad de apelar a la fuerza y por el propio rechazo que el uso de piquetes desató entre los vecinos.

Precisamente, quedó flotando la incógnita -no menorrespecto de si esa presunta « orden de arriba» contempla el uso de la fuerza por parte de efectivos federales para liberar los puentes interprovinciales, o si apostará -de existira otro tipo de estrategia de mayor complejidad que termine erosionando los bloqueos, hasta hacerlos caer.

Reflejando el malestar del sector productivo de Concordia por el impacto de las protestas, también la asamblea de Colón enfrenta el encono de comerciantes locales, que ya desembocó en dos oportunidades en un violento levantamiento del corte por parte de vecinos de la ciudad.

  • Polémica

    En Uruguay, en tanto, finalmente Vázquez aceptó el pedido argentino -concretado el pasado martes-de suspender el ejercicio militar Acrux III que iban a realizar ambas armadas a mediados de noviembre (junto, además, a otros países del Mercosur), bajo el mando de la fuerza naval uruguaya.

    La existencia de una solicitud «verbal» fue confirmada por el presidente de la comisión uruguaya de Defensa Nacional en la Cámara de Diputados, el socialista Jorge Menéndez.
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