Cuando algunos dirigentes bonaerenses descubrieron que los planes Trabajar (200 pesos cada uno) podían constituir un ingreso y, además, una forma de aumentar su capacidad de movilización política, decidieron impulsar la realización de «piquetes» para cortar rutas. Según cuentan, en La Matanza, hombres como el intendente Alberto Balestrini y el concejal Herminio Bayón --hom-bre vinculado con el Frepaso y que acompañó la candidatura de Pinky intendenta-se organizaron con dirigentes menores, como Luis D'Elía, que venía del peronismo, y Juan Carlos Alderete, para que éstos formaran piquetes y cortaran rutas. Tiempos lábiles de Fernando de la Rúa; prestas intervenciones del secretario privado del presidente, Leonardo Aiello, y hasta de Patricia Bullrich para calmar las situación social; se aumentó entonces la cantidad de planes Trabajar para ese núcleo. Les entregaron 1.000 en subsidio.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
A la hora del reparto de los planes (del dine-ro, claro) entre los adherentes necesitados, pare-ce que tanto Balestrini como Bayón privilegiaron sus propias estructuras y, en el reparto posterior de los planes, les cedieron un porcentaje mínimo a quienes habían organizado los pique-tes. D'Elía y Alderete, entonces, se quejaron al principio -»Nosotros hacemos el trabajo y los que cobran son ustedes»- y razonaron después: si somos nosotros los que movilizamos a los piqueteros, ¿cuál es la razón para que dependamos de Balestrini y eventualmente de Bayón? La falta de generosidad con la beneficencia de otros, al pare-cer, gestó la primera división; también el casi obligado nacimiento de dos dirigentes sociales.
Luego este dúo piquetero se profesionalizó en forma independiente y hasta llegó a cuestionar a Balestrini. Algunos atribuyen la batahola pasada en el Mercado Central a una porfía de intereses en ese sentido, cuando hubo violencia física entre piqueteros y changarines porque los patrones de éstos sólo concedían 5 bolsas de comida y no diez como reclamaban los otros. Conclusión: piedras y trompadas, cambio final en el directorio del Mercado. Ya se había hecho fuerte D'Elía -lo superó en divulgación a Alderete por mayor facilidad para salir en los medios de comunicación-, también legislador provincial y, como ocurrió en la historia del origen, otros piqueteros o encargados de cortar rutas se independizaron y crearon otros movimientos semejantes. Todos por la patria, naturalmente.
Dejá tu comentario