Alerta entre empresarios ante el avance exprés de la ley de "teletrabajo" en Diputados

Política

Desde el sector pyme dudan sobre "condiciones de difícil cumplimiento" y agujeros que dejarían el proyecto y su reglamentación. Oposición ambigua ante planteos. Esqueleto del texto es compartido por todas las fuerzas legislativas.

A pesar de un ramillete de dudas que aún flotan y fueron especificadas ayer con algo de claridad desde el sector empresarial, así como por especialistas técnicos y judiciales en la materia, la comisión de Legislación del Trabajo, que comanda la diputada kirchnerista Vanesa Siley, intentará dictaminar mañana un proyecto consensuado sobre “teletrabajo” para dejarlo listo en caso de una eventual sesión virtual en la Cámara baja.

El anuncio de Siley sobre firmar un despacho de mayoría mañana fue realizado al inicio de la última reunión informativa sobre el tema. La iniciativa, en realidad, involucra a más de 15 proyectos presentados por oficialistas y opositores. Para empujar el debate, la presidenta de la comisión convocó primero a sindicatos -la legisladora es de extracción gremial- y luego al propio ministro de Trabajo, Claudio Moroni.

Sin embargo, ayer, ante las primeras disertaciones, los huecos que deja el esqueleto de la iniciativa “acordada” derivó a que algunos opositores incluso se ubicaran en modo ambiguo, y deslizaron la importancia de contar con más tiempo para continuar con el análisis del tema.

Una exposición que hizo reaccionar al resto de los invitados fue la que dio Esteban Mancuso, de la Cámara Argentina de Comercio y Servicios (CAC). Si bien dejó claro lo “oportuno y necesario a futuro” de discutir una iniciativa, advirtió sobre “afrontar todo aquello por encima de salarios”, que “sería acercarse más al conflicto que al acuerdo”.

Mancuso también apuntó a la revocación unilateral que imponen los textos que se trabajan, debido a que se “vulnera el poder de organización del empleador sobre el establecimiento”. También remarcó cuestiones interesantes como la falta de claridad en el área del “derecho a la desconexión”, las implicancias en el futuro inmediato de una llamada laboral por fuera del horario de trabajo, la fiscalización del empleador sobre empleado, y la regulación del sistema a implementar. Por último, manifestó: “No intentemos regular cuestiones del futuro con mecanismos del pasado”.

En tanto, y minutos antes, desde la Unión Industrial Argentina (UIA), Carolina Castro aseguró que existen “muchas empresas muy por debajo del potencial, con dificultades para digitalizar economía”, e invitó a “reflexionar hasta qué punto vamos a innovar para seguir creciendo”. Y agregó: “Las normas laborales tienen que poder combinar dos puntos, que son la eficiencia y protección. El Estado no ha logrado este doble objetivo”.

Lupa

Otros invitados alertaron sobre las “condiciones de difícil cumplimiento”, o la “carga” sobre el empleador en medio de la pandemia. Es por ello que aparecieron sugerencias para implementar el sistema a los seis meses -o hasta un año- de finalizada la emergencia por el coronavirus. “Queremos que se regule, pero dentro de la mirada equilibrada entre el empleado y el empleador”, sostuvo un invitado.

Desde otro sector se dijo que no es lo mismo abordar el teletrabajo en empresas con menos de 10 empleados (85%), que las de hasta 200 personas (14% del total), o de más de 200, (0,6% del total). En esa línea, hablaron de firmas grandes que no se fundieron ante estrepitosos cierres en el mundo pyme durante 2020.

Un punto clave sobre el endeudamiento del sector: estaba en el 50% al comenzar el año y ya se encuentra en el 75%, además de ahogado por la pandemia y la dinamitación de la actividad. “Hay daños irreversibles y la mitad no pueden hacerse cargo del aguinaldo”, se escuchó ayer en la comisión.

El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.

Dejá tu comentario