11 de diciembre 2002 - 00:00

Tristes y sin entusiasmo, los radicales votarán el domingo

Resignados, tristes, sin entusiasmo, los radicales van a votar el domingo. El aparato alfonsinista, para sostener su fórmula Moreau-Losada -de la cual el segundo responde a pie juntillas-, y una tenue disidencia, para imponer a Terragno-Linares. Van, claro, a internas cerradas ya que si realizaran abiertas, el cómputo final demostraría la mínima representación de la UCR en todo el país. A 20 años de la asunción de Raúl Alfonsín, de la reposición democrática, este hecho del próximo domingo no parece un avance. Pero igual los radicales están felices: nominan un binomio que no figurará en la elección presidencial, y esa desaparición poco les importa. Por estructura, igual mantienen y mantendrán un contingente parlamentario y en ciertas provincias donde gobiernan, Chubut, Río Negro, Catamarca, Entre Ríos, Mendoza (más en Alianza en Capital Federal), pueden revalidar títulos.Y, si se complican en algunas, quizá puedan triunfar en otras como Córdoba o Formosa. Por lo tanto, el voto simbólico del próximo domingo, con urnas que no se llenarán y ni siquiera se abrirán, poca importancia tiene. Al menos, para la continuidad del partido y el discurso de Alfonsín a favor de su democracia.

El radicalismo ya tiene distribuidas las 30.000 urnas, las boletas impresas que irán al cuarto oscuro y sobres para la interna abierta del próximo domingo entre las 8 y las 18. Con más de 3 millones de inscriptos en sus registros, la UCR verá enfrentarse a las fórmulas de Rodolfo Terragno-Jaime Linares con la de Leopoldo Moreau-Mario Losada. Una pulseada sobre la que nadie arriesga pronósticos.

Por su parte, la Junta Electoral admitió que tiene todos los deberes hechos, sin que se haya registrado ninguna impugnación. Las urnas (25.000 entregadas por el Ministerio del Interior y 5.000 del comité nacional de la UCR), lo mismo que los sobres y las boletas impresas de los candidatos ya fueron enviados. «Prácticamente, en lo único que hemos gastado es en los gastos de envío», se franqueó el abogado Norberto Rinaldi, integrante de la junta. A través de los juzgados federales de cada jurisdicción se han asegurado la apertura de los locales esco-lares para poder votar.

El resultado definirá la disputa que enfrenta al arco interno que va desde el delarruismo porteño -ayer estaba en Córdoba Rafael Pascual- hasta el comité de la provincia de Buenos Aires que preside Federico Storani -que apoyan a Terragno-Linares-, con el ex presidente Raúl Alfonsín, que respalda a Moreau-Losada.

• Variante

La anunciada renuncia a su postulación del ex gobernador rionegrino Osvaldo Alvarez Guerrero no modificó sustancialmente el mapa electoral de la UCR. A lo sumo, deberá redefinir el curso de su apoyo el intendente de Vicente López, Enrique «Japonés» García, a quien lo dan unos apoyando a Terragno y otros a Moreau. La defección de Alvarez Guerrero también influirá en el resultado de otra provincia grande: Santa Fe. La declarada prescindencia de Horacio Usandizaga ha dejado en libertad a sus hombres, que se presume volcarán sus simpatías por Moreau, que está más identificado internamente con el partido y su militancia. Otro tanto aseguran que también pasará con Luis «Changui» Cáceres en el norte santafesino que, aunque sin representar miles de votos, está lejos del ideario de Terragno.

Otra variante que está siendo analizada en los estados mayores de estos dos candidatos, a caballo con la necesidad de movilizar una estructura partidaria que en su base se muestra reticente, son las declaraciones del ministro del Interior, Jorge Matzkin; y los gobernadores de Córdoba y Buenos Aires, José Manuel de la Sota y Felipe Solá, respectivamente. Dicen que éstos han admitido la posibilidad de unificar la elección nacional del 30 de marzo con las provinciales.

Ayer en Córdoba el porteño delarruista Pascual trataba de acercar adhesiones a Terragno, disparando sobre Alfonsín. Hombres como
Mario Negri y Luis Molinari Romero se comprometieron para dar una mano. Sin embargo, los popes cordobeses Ramón Mestre y Rubén Martí -entre quienes se decidirá por un acuerdo la candidatura a gobernador-no cejan en su neutralidad. «Han alambrado la provincia porque están convencidos que la disputa nacional los perjudica localmente», confió un lenguaraz radical. Y a éstos se ha sumado en la actitud Carlos Becerra. En tanto, Eduardo Angeloz le está dando una mano a Moreau, sobre todo después de una visita de Losada y de alguna llamada de Alfonsín.

El domingo se apagarán las luces y quedarán en el ring, frente a frente,
Terragno-Linares versus Moreau- Losada. A propósito de este último, el comité nacional que preside el chaqueño Angel Rozas salió a proclamar su obvia neutralidad. No obstante lo cual, no pudo evitar precisar que esa falta de «favoritismo» no significa ignorar que dirigentes «radicales del Chaco y otras provincias del Nordeste hayan reconocido su afecto militante por Mario Losada, quien por su presencia regional ha despertado lógicas adhesiones».

• Advertencia

Mientras tanto, y desde la misionera Posadas -terruño de Losada-, donde estuvo de gira electoral antes de volar a Santiago del Estero, Terragno aseguró que se impondrá en las internas del domingo y anticipó que representará a su partido en el ballottage, al sostener que en marzo ningún candidato podrá imponerse en la primera vuelta. Terragno advirtió que en 2003 «ningún candidato contará con los votos suficientes como para imponerse en primera vuelta», pero manifestó su confianza en que en el ballottage la gente «se inclinará por la fórmula que exponga las mejores ideas para salir de la crisis y, ahí, nuestras posibilidades aumentan».

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