"¡Tú también Mauritius!": superpoderes para Macri
Tumulto anoche en la Legislatura porteña cuando Mauricio Macri, aun antes de asumir, mostró que tenía ya los votos para que le aprobasen un proyecto de ley que le dará superpoderes para utilizar un Presupuesto millonario al amparo de una ley de emergencia en la infraestructura escolar por todo 2008. Esa norma -para la cual tiene el voto de la bancada kirchnerista, que le alcanza si suma los propios votos que tiene PRO- le otorga facilidades excepcionales para contratar en forma directa sin las licitaciones habituales. Pero, más importante, le allana el camino para pedir un endeudamiento que puede llegar a los $ 1.600 millones. Se iba a votar, pero la bancada de Carrió le puso freno y la aprobación será la semana que viene.
-
Cuadernos: apareció el primer empresario que dejó asentado por escribano "coacción" para no ser detenido
-
Milei, a un año de la muerte del Francisco: "Abrazo a la distancia Santo Padre"
Aníbal Ibarra
En las últimas semanas, Néstor Grindetti, quien ejercerá como ministro de Hacienda, había sondeado a los diputados sobre la posibilidad de conseguir una ley que permita la emisión de bonos para dedicar los fondos al arreglo de escuelas, hospitales y otras obras de reparación en la Ciudad.
Con la ley de emergencia escolar sancionada, el futuro gobierno ya tiene argumentos con firma del kirchnerismo para que nadie le niegue esa posibilidad, ya que no le alcanzaría con los fondos presupuestados.
La norma en cuestión establece que «se declara la emergencia de la infraestructura de los establecimientos educativos de gestión estatal de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, hasta el 31 de diciembre de 2008».
Aclara que se entiende por emergencia «la situación de peligroo criticidad, entre otras circunstancias, de los establecimientos educativos que requiere una acción inmediata del Estado» y habla de la necesidad de garantizar la seguridad de los alumnos y también de «satisfacer la demanda de escolarización, mediante la construcción de nuevas escuelas».
Para esos objetivos, el Ministerio de Educación porteño, que tendrá a su cargo Mariano Narodowsky será el encargado de dar cumplimiento a la norma. Ese último punto es el que más rechazo generó.
Para eso, se afectará «hasta 50% del presupuesto de inversiones previsto para la Dirección General de Infraestructura» del ministerio educativo. Pero, también «podrán afectarse a los programas y planes derivados de la emergencia» otros recursos como « subsidios, subvenciones, legados, donaciones, expropiaciones y herencias vacantes», y «las reasignaciones de créditos o préstamos internacionales que administra el Ministerio de Educación».
La ley crea además un Comité de crisis y una Comisión Especial de Preadjudicaciones integrada por funcionarios del Gobierno porteño.
Recién en el artículo noveno de la norma se explica que habrá un «procedimiento licitatorio de excepción» para «abreviar» los plazos de las contrataciones de obra.
«Se establece que las contrataciones de obras cuyo monto no supere $ 3.000.000 deberán ser publicadas tanto en Internet como en el Boletín Oficial por el término de 2 días, un día en un diario de distribución masiva, y con tres días de anticipación a la fecha prevista para la apertura de ofertas, con comunicación a las Cámaras empresariales, y se invitará como mínimo a 6 posibles oferentes», se explica el sistema de licitaciones.
Luego se especifica que podrán realizarse licitaciones privadas y contrataciones directas: «Las obras necesarias para cumplir con los objetivos de la presente ley podrán ser licitadas en forma privada cuando el monto de la obra no exceda de $ 1.000.000. Del mismo modo, podrán ser contratadas en forma directa, cuando dicha suma no supere $ 300.000. También le deja la posibilidad al Ministerio de Educación de realizar compras con la modalidad de contratación directa, por montos hasta $ 100.000.
«Entre otras cuestiones nos oponemos porque ni siquiera se establece que es necesario un dictamen de la Procuración antes de hacer las contrataciones», explicó desde la tropa de Elisa Carrió, la legisladora porteña Liliana Parada. Del mismo bloque, Enrique Olivera ya había firmado el despacho en disidencia.
En los fundamentos de la ley, que presentó Marcos Peña (ayer renunciaba a la banca porque será secretario general en el gobierno de Macri), se explicó que «la urgencia de muchas de las obras y contrataciones necesarias e impostergables, exigen también la realización inmediata, para las que ni siquiera es dable aplicar los mecanismos licitatorios abreviados. Para estos casos, se faculta al Poder Ejecutivo a través del Ministerio de Educación a utilizar las modalidades de licitaciones privadas y de compras directas».




Dejá tu comentario