15 de noviembre 2002 - 00:00

Tucumán: polémica por el manejo de fondos sociales

Tucumán - La muerte de cuatro niños tucumanos, víctimas de la desnutrición, desató un cruce de acusaciones entre autoridades nacionales y provinciales sobre la responsabilidad que le cabe a cada uno en el tema.

Desde el gobierno tucumano reconocieron ayer que en la provincia existen 11.000 niños que sufren desnutrición y decidieron enviar especialistas a recorrer los barrios pobres para detectar nuevos casos; no obstante, insistieron en que este problema no es privativo de la provincia, sino de la crítica situación del país.

El titular del Sistema Público de Salud (Siprosa), Juan Masaguer, advirtió que el flagelo es un derivado de «un desempleo de 50%»; y luego atacó a la conducción nacional: «Se trata de un problema mucho más complejo de lo que la señora del Presidente está diciendo», en relación con los dichos de Hilda Chiche Duhalde contra el gobernador tucumano, Julio Miranda, a quien preguntó: «¿Qué hace con los $ 1.700 millones por mes en comida que se envían a la provincia?». En respuesta a esto, Masaguer advirtió que no son los únicos culpables, en referencia a que el dinero se distribuye a través de varios organismos en la provincia.

Ayer, a lo largo del día, la polémica se intensificó. El presidente Eduardo Duhalde reconoció que «hace falta mayor organización social», en tanto que el jefe de Gabinete, Alfredo Atanasof, dijo que tiene «la seguridad» de haber girado los recursos comprometidos «a todas las provincias argentinas». Por su parte, Ginés González García, ministro de Salud, dijo que le parecía «inmoral» y «una terrible desorganización social casi extrema» que haya casos de desnutrición crónica en la Argentina y recordó que se trata de un país productor mundial de alimentos.

Hubo espacio además para la demagogia. Para el ministro de la Producción, Aníbal Fernández, la desnutrición «pasa porque la Argentina tiene una sociedad enferma y un grupo que gobierna que son unos hijos de puta».

En la otra vereda, el ministro de Salud de Tucumán, Enrique Zamudio, agregó que lo que ocurre «es la parte visible de la gran crisis nacional», que en la provincia se expresa «en las 38 mil familias que padecen una situación socioeconómica crítica, según el último relevamiento». Sobre 1,3 millón de habitantes, 20% (279.670 personas) vive en la indigencia, según el Ministerio de Salud Pública.

Por su parte, el secretario de Desarrollo Humano de Tucumán,
Alberto Darnay, insistió en que no se puede responsabilizar a Miranda de una situación de larga data y en la que «no hay plata que alcance, cuando unas 700 mil personas viven por debajo de la línea de la pobreza».

En contra de Miranda se alzó, en cambio, la voz del ex ministro de Salud tucumano
Alejandro Sangenis, quien señaló que se alejó de la cartera sanitaria porque «había pedido un contrato social que se rompió con el gobernador: que haya salud pública y no política de la salud y política partidaria».

En tanto, la médica sanitarista y docente de la Universidad Nacional de Tucumán,
Elsa Moreno, y el infectólogo Emilio Buabse señalaron que los centros de atención primaria de la salud no responden en forma adecuada a la problemática.

Y los médicos de hospitales del interior tucumano alertaron sobre el alarmante crecimiento de la desnutrición y dijeron que
«los chicos se mueren en cualquier lugar». Entre los sitios con mayores problemas alimentarios están los caseríos y pueblos rurales del sur provincial.

En tanto,
Pablo Gómez, de cuatro años -hermano de María Rosa, la pequeña de seis años que murió hace cuatro días-, permanecía anoche internado en estado reservado en el Hospital de Niños de Tucumán a causa de un grave cuadro de desnutrición. Hilda de Duhalde

Grupos de izquierda activaron ayer otro absurdo calendario piquetero, con protestas con cortes de ruta y movilizaciones para el lunes, el martes y el miércoles de la semana que viene. La medida es impulsada por la Central de Trabajadores Argentinos y la Corriente Clasista y Combativa que volverán a reclamar contra el modelo económico.

La jornada de protesta del 20 incluirá actos en las principales ciudades del país y en Capital Federal habrá una marcha a las 16 hacia el Congreso de la Nación, de la que participarán desocupados y trabajadores de empresas en crisis. En tanto, en las manifestaciones previas del 18 y el 19 habrá cortes de ruta en la mayoría de las provincias.

El secretario de Organización de la CTA,
Edgardo Depetris, anunció que «el 20 de noviembre, en el día de la soberanía, nos movilizaremos los sectores populares, para reclamar un modelo económico que garantice la justa distribución de la riqueza» y sostuvo que «el gobierno debe dejarle de pagar al Fondo Monetario Internacional con los recursos del pueblo y oponerse al Acuerdo de Libre Comercio para las Américas (ALCA)». En igual sentido, el titular de la Federación Tierra y Vivienda (FTV), Luis D'Elía, consideró que «los 800 millones de dólares que pretende cobrar el Banco Mundial equivale a lo presupuestado para los planes sociales del año que viene».

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