11 de octubre 2005 - 00:00

UCR se juega a ser árbitro

El radicalismo pone en juego en estas elecciones 26 bancas de las que espera renovar alrededor de 20, tomando en cuenta que, pese a su regular performance electoral, la UCR va a revalidar ahora legisladores que asumieron en 2001, cuando sus listas estaban plagadas de candidatos frepasistas dentro de la Alianza y los resultados no fueron los mejores. Si esto se confirma, volverá a quedar posicionado como segunda fuerza en la Cámara de Diputados, ya sea que se calcule al duhaldismo por fuera o dentro del PJ oficial.

De este modo, el radicalismo puede convertirse en el árbitro de la pelea que mantienen el kirchnerismo y el duhaldismo, ya que podría inclinar la balanza en cualquier votación, y más si hubiera una presión de los gobernadores de la UCR. Si bien en la última sesión los radicales se aliaron al duhaldismo, este escenario puede variar después de las elecciones, cuando haya que tratar leyes clave como el Presupuesto y la prórroga de impuestos, donde están comprendidos los recursos provinciales.

Será importante la renovación de las autoridades de la mesa de conducción de la bancada, que hoy encabeza Horacio Pernasetti, porque no será lo mismo si el dirigente tiene un fuerte perfil opositor como Mario Negri o si se trata del rionegrino Fernando Chironi.

• Aspiraciones

El bloque de la UCR, que tiene 45 miembros propios y una aliada del Frente Cívico y Social de Catamarca, pone en juego 26 bancas. De acuerdo con el análisis que hacen los dirigentes radicales -una de las pasiones en ese partido es el conteo perpetuo de posibilidades y bancas supuestas-, la fuerza política aspira a conseguir entre tres y cuatro bancas en la provincia de Buenos Aires. Es decir, que quiere sumar un escaño más de los que pone en juego para el 23 de octubre.

Esperan renovar las dos bancas en el Chaco -uno de los distritos donde no tendrán demasiados problemas porque el presidente del radicalismo, Angel Rozas, que encabeza la lista, está bien ubicado en el electorado y aspira, además, a conducir la bancada de diputados.

En Mendoza la UCR corre con la buena imagen del gobernador
Julio Cobos, donde esperan conseguir una banca más -renuevan una y creen que conseguirán dos diputados-, aunque en algunos sectores se haya criticado un acercamiento poco prudente entre Cobos y Néstor Kirchner.

El partido también espera renovar las bancas que pone en juego en Chubut -con la lista que preside el ex gobernador
Carlos Maestro-, en Río Negro, en la Pampa, en Santa Cruz, en Formosa y en Santiago del Estero.

Los radicales quieren obtener las tres
bancas que deben renovar en Santa Fe, gracias a la alianza forjada con el socialista Hermes Binner, mientras que en Córdoba, donde la UCR pone en juego tres diputados, el panorama indica que pueden conseguir sólo dos si hacen una buena elección con el frente celebrado con los socialistas, a los que les cedieron el segundo lugar en la lista.

En cambio, la UCR jujeña es probable que pierda una de las dos bancas que renuevan en la provincia, tal como se arriesgan en Entre Ríos. El partido, mientras tanto, podría quedar sin representación en algunos distritos como en San Juan y Misiones y no lograr sumar bancas en La Rioja, aunque en este último caso no arriesguen ningún escaño.

Diferente es la situación en Corrientes, donde por un acuerdo dentro de la alianza gobernante en la provincia,
la UCR cedió los dos primeros lugares de la lista de diputados al kirchnerismo, y el saliente gobernador Ricardo Colombi quedó ubicado en el tercer lugar. El panorama de la UCR correntina no es muy alentador porque se les vence el mandato a dos diputados y lo máximo que pueden lograr es uno.

En San Luis, los radicales son optimistas en obtener una banca, ya que se estima que los puntanos que comanda
Adolfo Rodríguez Saá no volverán a ganar los tres lugares como en 2001, pero igual tendrán una dura competencia con los transversales que comanda el intendente de San Luis, Daniel Pérsico, según admiten los radicales.

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