Para Rafael Bielsa, el hecho de que hoy Néstor Kirchner lo acompañe en un acto capitalino -y presuntamente hable a favor de su candidatura- constituye un alivio. Es que las relaciones entre ministro y mandatario no parecen las más felices, al menos es lo que trascendió del último viaje a España, donde no se registraron momentos de gozo entre ambos y en los que la conversación estuvo ausente. Es cierto que el Presidente estuvo con malestares físicos, inclusive que no fue demasiado gentil con algunos empresarios que fueron a saludarlo -parece que él respondió sólo con un gesto de la cabeza y evitó estrechar manos-, pero se advirtió una particular lejanía con su canciller. Ayer, además, en su inflamado discurso de Santa Fe, Kirchner objetó con dureza a quienes rechazaron la posibilidad de representarlo en la lista (el ex ministro Horacio Rosatti, y la propia hermana de Bielsa, María Eugenia) a cambio de alabar la actitud del actual postulante, Agustín Rossi, quien se arriesgó a la postulación sin observar previamente las encuestas (ver nota en pág. 16). Por supuesto, el ministro escuchó esas palabras con resignación diplomática. De ahí, entonces, que hoy estarán juntos, codo a codo en la campaña porteña, al margen de diferencias, ya que si bien Kirchner no transpira la mejor de las simpatías por su ministro, tampoco tiene alternativas en la elección del domingo próximo en el distrito capitalino. Y si Bielsa pierde, tambien él será castigado por los electores.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Dejá tu comentario