Luiz Inácio Lula Da Silva, precursor del Foro de San Pablo (la reunión alternativa al encuentro anual de Davos) participará de la cumbre anual de fines de enero en esa ciudad brasileña, e invitará durante su estadía en Buenos Aires a que algún integrante de importancia del gobierno de Eduardo Duhalde participe de esa reunión. Para el presidente electo de Brasil, este encuentro tiene una importancia fundamental. Lula fue el principal impulsor de las reuniones iniciales de este Foro en Porto Alegre en 1990 (incluso el brasileño fue el que convenció al resto de los «antiglobalizadores» de realizar las cumbres en su país), que luego por razones de crecimiento se mudaron a San Pablo, y la de fines de enero sería el primer encuentro de este grupo luego de su asunción. Como además Lula quiere convertirse en el nuevo líder del centroizquierda mundial, la reunión de San Pablo es fundamental para estos fines. Hoy el brasileño le hablará del tema a Duhalde, asegurándole además que las reuniones de este foro dejarán de ser habitadas casi exclusivamente por figuras de extrema izquierda y antiglobalizadores varios, para convertirse en un encuentro «civilizado» de figuras progresistas en el nivel mundial. Desde el gobierno argentino descartan de plano que Duhalde vaya a concurrir a este evento, pero se prometerá analizar la posibilidad de que algún otro enviado viaje hasta San Pablo. Todo dependerá, además, de que el ministro de Economía, Roberto Lavagna, viaje a Davos.
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