Larreta ya tiene su ley para comprar vacunas; "negligencia", borrada

Política

El proyecto del jefe porteño fue sancionado casi por unanimidad ayer en Legislatura pero con algunos reparos de la oposición. Compra, sin avances.

Un apuro tal vez, o una confusión casi lleva al jefe de Gobierno a una encerrona, si es que negocia la compra de vacunas contra el coronavirus. Es que, desde el Gobierno porteño, elevaron a la Legislatura un proyecto de ley para habilitar la compra de dosis, espejo prácticamente del de la provincia de Buenos Aires. Allí, como lo establece la ley nacional en relación a la adquisición de vacunas, se incluye la cláusula que suspuestamente trabó las negociaciones con el laboratorio Pfizer y provoca una polémica constante entre el Gobierno nacional y la oposición de Juntos por el Cambio, que en la Ciudad de Buenos Aires es oficialismo.

Se trata de la excepción a la indemnidad por causas “originadas en maniobras fraudulentas, conductas maliciosas o negligencia”, un inconveniente para la empresa farmacéutica que aparentemente vio en la norma aprobada por el Congreso Nacional un escollo para firmar contrato con la Argentina.

El PRO pudo modificar la iniciativa en el debate en comisiones para que llegara al recinto de la Legislatura porteña, ayer, sin esos renglones de la controversia. Aunque contradice así a la ley nacional, lo cierto es que Larreta optó por ampliar el marco legal que le permita negociar para adquirir dosis.

Entre otros puntos modificados con respecto a la ley provincial en el mismo sentido, en la Ciudad habrá una comisión de seguimiento integrada por legisladores, pero no llegarán con acuerdo del recinto sino designados por el vicepresidente primero de la casa, Agustín Forchieri. Del bloque opositor del Frente de Todos, promovieron sin suerte modificaciones para esa integración. En cambio lograron que el Ejecutivo envíe informes sobre las negociaciones mensualmente, cuando el proyecto de Larreta proponía plazos más extensos.

La ley, finalmente se votó con 53 votos a favor y 4 abstenciones de los legisladores de la izquierda, casi unanimidad, pero el Frente de Todos se abstuvo en la votación en particular de la cláusula de la “negligencia”, sintonizando con la letra de la norma de Nación.

La ley autoriza al Poder Ejecutivo a través de sus ministerios a “efectuar la adquisición de las vacunas” y habilita para incluir en los contratos respectivos y documentos preparatorios, cláusulas o acuerdos de confidencialidad; prescripciones que establezcan condiciones de indemnidad patrimonial respecto de indemnizaciones y otras reclamaciones pecuniarias relacionadas con y en favor de quienes participen en la investigación, desarrollo, fabricación, provisión y suministro de las vacunas, básicamente.

“¡La @LegisCABA aprobó la ley que le permite a la Ciudad comprar vacunas! Es una gran noticia, sobre todo en un momento donde el foco tiene que estar en la vacunación de la gente. Ya aplicamos más de 1.180.000 dosis y haremos el máximo esfuerzo para acelerar la inmunización”, festejó el vicejefe de Gobierno, Diego Santilli en su cuenta de Twitter, tras la sanción de la norma.

El proyecto también habilita al Poder Ejecutivo para “omitir o modificar la exigencia de garantías, fianzas, y/o cauciones”, de acuerdo al el procedimiento previsto en la ley de compras y contrataciones en el sector público de la Ciudad.

Establece también que la “documentación y contratos deben ser considerados por la Procuración General y el Ministerio de Hacienda y Finanzas” y crea la Comisión Especial de seguimiento de la compra de vacunas que integrarán 5 diputados porteños.

Mientras tanto las dificultades para comprar vacunas contra el coronavirus se mantienen. Así lo expresó el ministro de Salud, Fernán Quirós, ayer ante la TV.

El ministro dijo que “desde el primer día que el jefe de Gabinete de ministros de la Nación dijo que podíamos procurar la compra, nos relacionamos con todos los fabricantes de vacunas del mundo. Y las empresas privadas que en ese momento tenían vacunas, que eran tres, contestaron que aún no habían podido cumplir con los compromisos con los estados nacionales. Es una política global de esas empresas”.

También explicó que el Gobierno porteño sigue “otras alternativas” y que está “trabajando en ellas, por ejemplo, nuevas vacunas que han terminado Fase III, o estados nacionales que tienen producción de vacunas. Estudiamos todas las posibilidades, para el mediano y el largo plazo, porque en el corto plazo hay cierto flujo de vacunas”.

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