El Registro nacional de datos genéticos vinculados a delitos contra la integridad sexual fue reglamentado este martes por el Poder Ejecutivo, luego de cuatro años de haber sido aprobada la ley 26.979 y tras un intenso reclamo de familiares y organizaciones como Madres del Dolor que luchan contra la violencia de género y sus formas más extremas como la violación y el femicidio.
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"Lo que siento hoy es mucha emoción porque feliz no sería la palabra por todos los recuerdos y todo lo que ha quedado atrás", sostuvo en diálogo con ámbito.com Isabel Yaconis, mamá de Lucila, asesinada a los 16 años el 21 de abril de 2003, tras resistirse a una violación en el barrio de Nuñez.
"Ya no será tan fácil escapar de la Justicia. Esto ayuda a acorralarlos un poco. De alguna manera había que poner un freno hacia tanta violencia", expresó aliviada, al tiempo que explicó que "el registro es una herramienta totalmente necesaria".
La población carcelaria que está cumpliendo condena por una violación en la actualidad tendrá dos meses para que se registren sus datos genéticos. En tanto, todos los nuevos sentenciados con condena firme ingresarán al registro, una vez que el juez solicite la extracción de muestras dentro de los cinco días hábiles de dictada la misma.
"Si tantos países en el mundo la tienen por algo es. Estos individuos con la alta tasa de reincidencia que tienen lo más probable es que cuando sus condenas finalicen vuelvan a cometer el delito. Sabemos que ya estando el banco van a tener que tener mucho cuidado y, de cometer el delito, en la víctima siempre queda un rastro, siempre la víctima puede aportar algo para hacer un ADN y de esta manera se van a poder cruzar los datos", explicó.
Yaconis celebra la reglamentación de este registro ya que en su caso su existencia hubiese sido de mucha utilidad para encontrar al autor del asesinato de Lucila. En la escena del crimen de su hija se encontró ADN del posible responsable, pero nunca pudo condenarse a nadie, porque no hubo con quién cotejarlo.
"El que ataca en la calle, desaparece y es un NN, pero con lo aporte la víctima y con lo que se consulte al banco, se puede convertir en un individuo con nombre y apellido y saber dónde vive porque cuando salen tienen que fijar un domicilio", concluyó Yaconis.
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