15 de abril 2003 - 00:00

Zamora no logró salir del "salón familias"

Luis Zamora lanzó anoche su candidatura a jefe de Gobierno porteño, durante un acto en el salón Unione e Benevolenza, santuario de la socialdemocracia criolla. La presentación, que incluyó un interminable desfile de postulantes -desde profesores de la UBA hasta gremialistas de izquierda, con el agregado de asambleístas de barrio-, fue familiar por varias razones: no sólo porque el ex líder de la sigla trotskista MAS lleva a su esposa, Noemí Olivetto, al tope de los aspirantes a ingresar en la Legislatura de la Ciudad.

Esta situación -por decirlo de alguna manera- acompleja a ambos integrantes del matrimonio. A tal punto, que no quieren ser fotografiados uno junto al otro, como si sintieran culpa de hacer lo que no se atrevieron ni siquiera Eduardo Duhalde y su mujer, Hilda Chiche González de Duhalde: ocupar la misma sábana (boleta electoral, se entiende).

El fundador de Autodeterminación y Libertad trató de justificarse. «A Noemí la eligieron en las asambleas populares», reveló. Obviamente, él no influyó para nada en esa decisión, pero no puede evitar la incomodidad que le producen las preguntas de los movileros. « Ella tiene una vieja militancia en los '70, anterior a la mía», agregó con una sonrisa, aunque la frase sonó poco caballeresca. « La gente dice tantas cosas», se defiende la candidata cuando alguien le sugiere que el parentesco puede dar lugar a malos entendidos. Su esposo dijo que se propone « derrotar la alianza entre los grandes grupos económicos y el Estado». Se ve que él privilegia otra clase de alianzas, sobre todo, las matrimoniales. Así es difícil cargar contra Mauricio Macri o Aníbal Ibarra (o anticipar el programa de gobierno) cuando se deben dar tantas explicaciones.

Para guardar las formas, Olivetto prefirió mostrarse en el mítin persona por medio de su marido. Cuando estaban juntos, casi siempre, se interponía entre los 2 el pretendiente a la vicejefatura, el arquitecto Sergio Molina, un cuarentón con look juvenil (pelo largo, remera gris con cuello medio polera oscura, saco oscuro y pantalón al tono). Molina coordina grupos de okupas, villeros y homeless.

• Desconocido

Reconoce que «puedo resultarle desconocido a la mayoría de los que vinieron al acto» y asegura haberse perfeccionado 10 años en Europa (volvió hace 3), pero se molestó cuando este cronista le preguntó con curiosidad de lego sobre el estilo arquitectónico del salón, con ornamentación en exceso sobre paredes y techo. « Me estás chicaneando... Querés ponerme a prueba a ver si conozco o no del tema...», se ofendió. Resultó imposible hacerle entender que quería ilustrar mejor la nota. Huyó como si hubiera visto un fantasma o como si hubiese olvidado sus conocimientos y modales. La paranoia, es evidente, también afecta a la nueva izquierda. Por suerte, entre los candidatos hay psicólogos que pueden analizar su idea persecutoria, tal cual la propia Noemí Olivetto.

La postal de Unione e Benevolenza semejó mucho las viejas matinés de cines de barrio. Al igual que en los intervalos -antes de que comenzara el demorado lanzamiento-, un par de chicos (tendrían entre 8 y 11 años) corrían entre los asistentes que apenas cubrieron 3/4 partes del predio. Con el correr de los minutos, y ya con un grupo musical sobre el escenario (cantaron proclamas contra el FMI en formato de chacarera y con guitarra eléctrica), uno de los niños que trajinaron los pasillos resultó ser, nada menos, que el hijo menor del clan Zamora-Olivetto, Sebastián, quien -con mayor soltura que sus padres- se montó al escenario para entonar un chamamé-rock sobre desocupados. Zamora agradeció el gesto de «
los muchachos de Santa Revuelta». Ya parecía una celebración escolar. El otro chico que correteó en compañía de Zamora junior gritó: « Bien, mamá», mientras se presentó la tercera candidata a legisladora, Patricia Flores. «Una trabajadora que militó en el PI», hizo la semblanza el ex dómine del MAS. El actor Héctor Bidonde, que se ubicó entre Olivetto y Flores en las papeletas, ayudó a Zamora como maestro de ceremonias.

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