3 de noviembre 2022 - 00:00

Presupuesto: Senado ya acelera dictamen exprés (críticas de Rubinstein a los déficits)

“Crecer para luego bajar la inflación va en contra de toda la evidencia teórica y empírica”, disparó el secretario de Programación Económica en la comisión de Hacienda de la Cámara alta. La cristinista Juliana di Tullio sugirió a la oposición cómo hacerle preguntas a los funcionarios presentes.

Gabriel Rubinstein
Gabriel Rubinstein

Funcionarios del Ministerio de Economía expusieron ayer sobre el Presupuesto 2023 en la comisión de Presupuesto del Senado, en una reunión sin fuertes cruces entre oficialismo y la oposición -que se quejó por la ausencia de Sergio Massa-, y el kirchnerismo se prepara para firmar un dictamen exprés durante la tarde de hoy para dejar la iniciativa lista para una sanción antes del 18 de noviembre próximo.

Sin lugar a dudas, lo más jugoso de la reunión de ayer en la comisión de Hacienda de la Cámara alta, que comanda el legislador kirchnerista Ricardo Guerra (La Rioja), fue la disertación del secretario de Programación Económica del Ministerio de Economía, Gabriel Rubinstein, con fuertes críticas a la temporada de déficits que inauguró, en los últimos 20 años, Cristina de Kirchner.

“Este Presupuesto va en camino hacia el equilibrio fiscal y a pensar en la macroeconomía que logramos hace 20 años, cuando teníamos un superávit fiscal de tres puntos del PBI. Hoy tenemos u$s6.000 millones de reservas netas, cuando entonces teníamos u$s40 mil millones y una inflación del 5% anual”, lanzó Rubinstein. Más tarde, el segundo de Sergio Massa advirtió que “crecer para luego bajar la inflación va en contra de toda la evidencia teórica y empírica”, y recordó que cuando trabajaba en el gabinete del exministro de Economía Roberto Lavagna, se estaba “pensando en hacer un fondo anticíclico porque sobraban los dólares”. Sobre este punto, el funcionario destacó: “Esa economía la logramos los argentinos, nunca debimos habernos apartado de ella. Los dirigentes políticos deberían reconocer los distintos errores que nos llevaron a perder las reservas, a endeudarnos, a tener déficits muy altos...”.

Por otra parte, dejó claro que “si uno tiene un 1,9% de déficit, una base monetaria del 4,7 del PBI, no hay posibilidad de financiamiento interno ni de financiamiento con reservas, la inflación va a ser del orden del 50%, no del 10%...”. Y sentenció en medio de definiciones en el Gobierno: “Si uno quisiera reemplazar eso con controles, no va a funcionar”.

La oposición no agitó el debate y realizó un puñado de consultas. Llamó la atención la ausencia -dejó diezmado a Juntos por el Cambio- del radical Martín Lousteau. Por un lado, Juan Carlos Romero agradeció a Rubinstein y resto del equipo que lidera Massa por “hablar de economía y no sobre relatos a los que nos tenía acostumbrado el oficialismo”. Seguido a ello, el legislador salteño cuestionó el gasto en el Presupuesto 2023 y la “contradicción” con el sendero de equilibrio fiscal, así como la incorporación de trabajadores estatales. La artimaña de muchos gobiernos es decir, sin ningún tapujo, que son pases de la planta transitoria a la permanente, con todo lo que eso implica. Romero observó también la brecha cambiaria y Rubinstein contestó que “es un problema enorme” y activa “toda clase de incentivos negativos”, entre los cuales mencionó la “corrupción”.

Desde el PRO, Guadalupe Tagliaferri realizó un puñado de preguntas. Sin embargo, apareció la cristinista Juliana di Tullio para sugerirle, en una situación insólita, qué se podía consultar y cómo.

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