27 de abril 2007 - 00:00

Clima de fuerte tensión anoche en Legislatura

Anoche, un comunicado oficial difundido por las radios instó a la población que «se aleje de los violentos» ante la supuesta identificación policial de «4 personas con bombas molotov», que «podrían ser municipales de Río Gallegos», ciudad que gobierna la UCR, y a quien el gobierno acusa de financiar las protestas.
Por la tarde, un grupo de diputados justicialistas que intentó abandonar el edificio fue repelido a fuerza de huevazos e incluso, uno fue golpeado. Sugestivamente, sólo los dos radicales pudieron dejar el lugar sin problemas.
Como factor de presión para seguir la sesión -que arrancó cerca de las 14-, medio millar de docentes y estatales se apostaron frente al edificio legislativo, con la presencia del piquetero duro Néstor Pitrola (Polo Obrero). La concentración fue menor a anteriores movilizaciones, escenario en el cual habría incidido el temor de incidentes. «Cien eran empleados municipales», denunció ayer el ministro del Interior, Aníbal Fernández. Otras 300 personas, en tanto, optaron por quedarse frente a la Casa de Gobierno.
La Legislatura fue rodeada por un inédito operativo de seguridad conformado por policías y gendarmes, incluidos efectivos antimotines. Los antecedentes eran preocupantes, ya que la última sesión -hace dos semanas- terminó con la toma de la Legislatura por parte de un grupo de estatales, luego de la polémica aprobación de un proyecto de ley por el cual se instó a los gremios a deponer los paros. El copamiento finalmente fue levantado al mediodía siguiente, por orden judicial. Además, en los últimos días varios llamados telefónicos anónimos blandieron la amenaza de incendiar el edificio.
Ayer, los siete peronistas díscolos fueron los únicos que se animaron a entrar al edificio por la puerta principal, pero fueron recibidos con huevazos, insultos y escupitajos pese a su postura dialoguista. Los otros legisladores, custodiados por la Policía, optaron por ingresar por el acceso trasero, previo cruce por el terreno de una casa abandonada.
La movilización de ayer -en el marco de un paro docente de 5 días, y una huelga estatal de 48 horas- había incluido forcejeos previos con la Policía, cuando un grupo de dirigentes gremiales intentó ingresar a la Legislatura, sin éxito.
La votación en el recinto -al que ingresó un nutrido grupo de militantes del FpV- mostró que la apertura al diálogo nacional no tuvo su correlato en la Legislatura, ya que el proyecto de los «sesgados» -que propone adherir a dos leyes nacionales de paritarias- pasó a comisión. En la votación triunfaron los 12 ultrakirchneristas contra los 7 peronistas rebeldes y los únicos dos radicales. «Con la audiencia del lunes en Nación, devino en abstracta la urgencia para tratar el proyecto», justificó una fuente del oficialismo, además de insistir en que se trata de un texto «inviable jurídica y administrativamente» porque «ninguna de las dos leyes puede ser aplicada directamente en la provincia».
Sin embargo, aclaró que lo que se discutió ayer no fue «paritarias sí o paritarias no». «La política nacional de apertura a paritarias es un hecho en el país, pero en Santa Cruz las circunstancias históricas no le permitieron hasta ahora reinstalarlas», dijo la fuente cercana a Carlos Sancho, que, sin embargo, no descartó la viabilidad de la medida tras el encuentro del lunes en Buenos Aires y un eventual levantamiento del paro docente.

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