27 de junio 2003 - 00:00

El domingo se vota en Tucumán; en Tierra del Fuego, ballottage

Alperovich es el único candidato bendecido por el duhaldismo y, por transitividad, cuenta con el apoyo de Néstor Kirchner, quien, de todos modos, no ha dado muestras de demasiado entusiasmo por respaldarlo. Inquieta al Presidente que el vice Juri pertenezca al menemismo provincial.Lo cierto es que luego de que el actual gobernador Julio Miranda quedara fuera de carrera para intentar la reelección -casos de desnutrición y poco consenso para reformar la Constitución mediante-, Alperovich se hizo cargo de representar al oficialismo.
Jerez es el rival a vencer. Durante su paso por la Justicia como fiscal anticorrupción fue el portavoz de la oposición a Miranda y su círculo y su candidatura a gobernador preocupó fuertemente al justicialismo tucumano. Cuenta además con el apoyo de ex candidatos presidenciales como
Ricardo López Murphy y Elisa Carrió, pero en el último tiempo se le achacó el haberse puesto al frente de una alianza demasiado heterogénea y con fines puramente electoralistas.
En lo que respecta a Bussi hijo, la opinión general acuerda en que se complicaron sus chances luego de la fractura dentro de Fuerza Republicana, que derivó en el violento alejamiento del senador
Pablo Walter.
El resto de los cargos que se elegirán son 19 intendentes y sus respectivos Concejos Deliberantes, 40 legisladores provinciales y 93 delegados comunales. En tanto que suman un total de 873.935 los electores habilitados, que votarán en 2.236 mesas distribuidas en 336 escuelas en todo el territorio provincial. Los comicios se desarrollarán bajo la ley de lemas, que debió superar planteos de inconstitucionalidad que casi obligan a postergar las elección. Los cuestionamientos más fuertes apuntaban a que
la proliferación de sublemas permitió que se inscriban un total de 37.882 candidatos para acceder a los cargos de legisladores y concejales provinciales. A través de ese sistema, los candidatos a legisladores y concejales de las 19 ciudades de la provincia quedan habilitados con sólo presentar el aval de 300 firmas en la capital tucumana y 150 en las secciones Este y Oeste.
Las autoridades electorales prevén que el domingo el escrutinio provisorio será muy largo, ya que se calcula que el conteo de los votos en las distintas mesas de la provincia podría extenderse hasta la medianoche. Se especula además que el escrutinio final llevaría unos 45 días y el trabajo de unas 30 personas que revisarán junto a los fiscales las actas y los votos de las urnas.
Asimismo, los voceros de la Junta Electoral informaron que «se han invertido $ 200 mil en el sistema informático en el que se ha perfeccionado el programa para que en la práctica se pueda simplificar la tarea».
Tierra del Fuego:
alianzas reñidas
Tierra del Fuego - Llegó la hora del ballottage para los fueguinos, y todo parece indicar que nuevamente los comicios serán más que reñidos. Este domingo, por la gobernación, se enfrentarán en las urnas la dupla del PJ -del mandatario Carlos Manfredotti y su vice, Daniel Gallo- y la del Frente de Unidad Provincial (FUP), del senador nacional radical Jorge Colazo y el peronista Hugo Cóccaro.
La segunda vuelta moviliza intereses que exceden las fronteras de la isla. Néstor Kirchner la ve como un nuevo test electoral, por lo que destrabó su apoyo para el tándem de Manfredotti, a pesar de los resquemores iniciales por la extracción menemista del gobernador. El contrapeso fue el kirchnerista Gallo.
Anoche, en el gobierno fueguino se esperanzaban con el desembarco este fin de semana en la provincia del Presidente, o de alguna otra figura nacional de peso. Si bien no está tildado en la agenda oficial,
no se descarta que Kirchner eche mano al pequeño Tango 10 para volar a Tierra del Fuego, desde Río Gallegos, mañana a la tarde o el domingo a la mañana.
Los comicios también movilizarán al presidente de la UCR nacional, el gobernador
Angel Rozas, que este fin de semana dirá presente para respaldar a Colazo.
Hoy termina una semana de intensas negociaciones de las dos fuerzas para conquistar apoyos electorales, ya que en la elección del pasado domingo la diferencia entre Manfredotti y Colazo fue muy pequeña: 29,5% de los sufragios contra 25,9%.
No fue, sin embargo, definitorio: todas las fuentes coincidieron ayer en señalar que
las elecciones serán «más que reñidas», y que el vencedor será proclamado por «la mínima diferencia». Se repetirá así la postal electoral de 1999, cuando la dupla oficialista que hoy va por la reelección ganó por escaso margen (alrededor de 700 votos), tras quedar segunda en primera vuelta.
En este complejo panorama, fue el Movimiento Popular Fueguino (MOPOF) el partido más buscado, luego de que se alzara con 18,1% de los votos. Esta semana la fuerza sufrió varias particiones: un sector decidió apoyar a Colazo, otro se declaró prescindente y un tercero respaldó a Manfredotti. En este último caso se trata de la línea de Río Grande, liderada por el legislador electo Damián Lóffler, que reúne a 9 de los 15 legisladores provinciales elegidos el domingo, y a 4 de los 7 concejales que se renovaron en Río Grande.
Ausente del escenario acuerdista estuvo
Jorge Garramuño, actual intendente de Ushuaia, quien lideró la fórmula del MOPOF para gobernador. Muchos dicen que quiere limpiar su imagen luego de la mala recepción que tuvo en parte de su electorado el pacto que firmó en 1999 con Manfredotti, que ayudó para que el actual mandatario alcanzara la gobernación.
El ARI (12% de los votos) es otro sector que, si bien se puso en la vereda de enfrente de Manfredotti,
se mantuvo al margen de cualquier acuerdo. Y otras fuerzas que se dividieron en el apoyo a los candidatos son el Partido Federal Fueguino y el Frente de Acción Fueguino. En tanto, el kirchnerista Partido La Corriente se volcó por Manfredotti, lo mismo que sectores justicialistas disidentes.

Dejá tu comentario

Te puede interesar