2 de julio 2008 - 00:00
Frutícolas imitan a sojeros y piden retenciones "cero"
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El peronismo acelera en las provincias y busca ordenarse frente al mal momento del Gobierno
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La Suprema Corte bonaerense exigió que se cubran sus cuatro vacantes y presentó un proyecto de autarquía financiera
En ese sentido, ministros y legisladores de ambos distritos presentaron un proyecto de ley en el Congreso nacional, «para que la producción regional tenga un plan y no pase como en la Pampa Húmeda, que hoy llegó a este extremo», dijo Juan Acatino, ministro de Producción de Río Negro, la provincia que gobierna el radical K Miguel Saiz.
La presentación del Plan Frutícola Integral (PFI) para la región contó también con la presencia del secretario de Fruticultura de Río Negro, Pablo Morati; el subsecretario de la Producción de Neuquén, Javier Van Houtte; el presidente de la Federación de Productores de Fruta de ambas provincias que componen la región, Manuel Mendoza, junto con diputados y senadores nacionales de Río Negro y Neuquén -entre los que se encontraban representantes de Movimiento Popular Neuquino, el Frente para la Victoria y la Concertación-.
El plan se viene trabajando desde hace un año y medio, y el gobierno nacional participó activamente del diseño, pero el estallido por el aumento en las retenciones a los granos opacó el proyecto y dejó en soledad a los legisladores patagónicos, que ahora también reclaman que se tengan en cuenta las condiciones de producción de soja en la región, y por ese motivo se compense a los productores agropecuarios locales. «Nosotros acá tenemos un costo de riego de entre 250 y 600 dólares, que la Pampa Húmeda no tiene. Tienen subsidiado el gasoil, y nosotros tenemos un costo de flete muy alto. No es lo mismo», aseguró el funcionario del gobierno de Jorge Sapag, quien adhirió institucionalmente al Acuerdo del Bicentenario que lanzó la Presidente, mientras destacó que con el PFI esas desavenencias no van a suceder.
De todas maneras, y como demostración de cautela, el financiamiento del plan no plantea explícitamente el problema de las retenciones. En ese caso, se señala la conformación de un Fondo Frutícola para cubrir los gastos de la aplicación del programa. No obstante, el reclamo por una reducción en los impuestos a la producción de fruta se hace cada vez más importante, aunque desde la región se intenta plantear la cuestión con una metodología distinta de la de los productores agropecuarios de la Región Centro y Buenos Aires que hoy protagonizan la disputa con Cristina de Kirchner. «Nosotros aportamos mucho al país. En cambio, las tres provincias sojeras reciben subsidios para el gasoil. Nosotros aportamos energía. Pero estamos preocupados por nuestra economía regional, y no queremos un (Alfredo) De Angeli patagónico», se enojó el ministro de Producción rionegrino, en referencia a la inesperada aparición la semana pasada del productor autoconvocado Carlos Carrascós en el Congreso nacional, en defensa de los intereses de los productores del Valle.
«Este señor sí representa a 4.000 productores, ¿les alcanza?», presentó Acatino al presidente de la Federación de Productores de Fruta de Río Negro y Neuquén, quien apoyó el plan que permitirá «mermar el problema de la concentración en el sector», dijo Mendoza. «Hoy, sobre el fruto terminado tenemos una retención de casi 25%, en un proceso de producción que es muy largo, no es como el de la soja», explicó el productor. Asimismo, detalló que los costos internacionales aumentaron este último tiempo 30%, a pesar de que esta temporada se registraron valores internacionales «espectaculares». «Eso nos preocupa mucho y no sé cómo se va a seguir», dijo.




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