18 de julio 2008 - 00:00

Grave crisis en T. del Fuego

Tierra del Fuego - La renuncia el pasado miércoles del vicegobernador Carlos Bassanetti, compañero de fórmula de la arista Fabiana Ríos, dejó en evidencia la grave crisis que padece la provincia en términos económicos, políticos, e institucionales.
Ayer, desde la propia coalición del ARI admitieron que «después de ésto, hay que abrir el juego».
La lectura corrió por cuenta del legislador provincial Manuel Raimbault, quien ocupará el lugar de presidente de la Cámara y, por lo tanto, se convertirá en la segunda autoridad de la isla.
En paralelo, legisladores -aún consternados por la dimisión del ex jefe de fiscales- concretaron reuniones no oficiales para analizar los pasos a seguir. Mientras tanto, se resolvió la convocatoria de urgencia a una sesión especial para hoy a las 19, en la que se tratará sólo la consideración de la renuncia de Bassanetti, que será aceptada. Automáticamente, el vicepresidente 1° de la Legislatura asumirá entonces la presidencia de la Cámara.
Es en este marco que Raimbault (ARI) comparó el escenario provincial con lo que ocurre a nivel nacional. En este sentido, planteó como una paradoja de la historia que en la misma jornada coparan la escena política dos «vice»: Julio Cobos
-
como vicepresidente de la Nación y responsable de definir la votación en el Senado en contra de las retenciones- y Bassanetti, con su portazo. Así, se intentó -según la evaluación del legislador- hacer entender a los Ejecutivos que no se puede sostener un gobierno sobre la denostación permanente a quienes piensan distinto.
El legislador -que tampoco mantiene relaciones cordiales con Ríos, en lo que es parte de la interna que atraviesa el ARI local- aclaró además que la aceptación de la renuncia de Bassanetti no lo convertirá en vicegobernador, sino que ejercerá otra función como subrogante.

 Interna
De todas maneras, respecto de la interna Raimbault afirmó que «en esta situación nadie tiene nada para festejar, y si alguien está festejando se está equivocando de cabo a rabo, si es del ARI y si es de la oposición».
En lo personal, en tanto, dijo que la postal le causó «sorpresa y también dolor» porque Bassanetti puso a consideración su desacuerdo con el rumbo de la gestión a «un costo elevadísimo». «No coincido con lo que hizo, pero frente a esa cuestión lo que impone al Ejecutivo, a los bloques oficialistas y la oposición es una fuerte autocrítica»,
remarcó.
Por su parte, la gobernadora sólo habló por cadena provincial a última hora del miércoles, y ayer se mantuvo reunida durante toda la tarde con su gabinete para analizar la situación. Asimismo, el ministro de Economía, Roberto Crocianelli, descartó su renuncia, debido a los rumores por su cercanía con el ya ex vicegobernador.
Ríos, en este marco, aseguró -en lo que fueron su únicas declaraciones- que «la institucionalidad de la provincia está garantizada». En un breve mensaje difundido en cadena oficial, dijo que Bassanetti «podrá explicar» el motivo de su renuncia «a la ciudadanía que también confió en él a la hora de votar».
«Su renuncia nos duele, nos exige, nos interpela, nos compromete y nos obliga a preguntarnos qué cosas hay que modificar para que ésto no suceda», señaló, indicando que no habrá cambios en su gabinete.
Agregó que «en una gestión de cuatro años es previsible que existan bajas», aunque señaló que «es deseable que ésta no existiera», y sostuvo que «el diálogo está abierto y nuestro compromiso es apostar al diálogo y a la construcción».
Por su parte, Bassanetti realizó breves declaraciones a una radio local, y reconoció que el miércoles fue «el momento más doloroso de mi vida». Remarcó que su renuncia fue un mensaje al gobierno sobre «la necesidad de modificar la forma de relacionarse con la ciudadanía y las instituciones», aunque sigue «creyendo en Ríos, pero no en la intolerancia del ARI».
«Si repasa un poco lo que han sido estos siete meses de gobierno, no pasamos de las reclamaciones y de los reproches mutuos», dijo, y si bien concedió que «esto en política es el pan de todos los días», sostuvo que «uno tiene que reflexionar sobre esto y particularmente creo que esa carga la tiene el oficialismo».
Recordó su acompañamiento como «extrapartidario», cuestión que valoró y esperó que no sea tenido en cuenta «como antecedente como para no repetir experiencias», puesto que le permitió aportar una mirada externa a la fuerza política.
Bassanetti consideró que «la gobernadora sabe íntimamente cuáles son las razones» de su alejamiento, más allá de que manifieste sorpresa o no comprender los motivos, y dijo que cuando fue a verla ayer ya tenía «la decisión tomada y presentada, porque también estaba seguro de que si iba a verla antes, seguramente no iba a presentar la renuncia», confesó.

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