El malestar en el gobierno sanluiseño que encabeza el justicialista Alberto Rodríguez Saá radica en la demora que muestra la tramitación de las causas en la provincia, cuando, por caso, tras los incidentes en la Legislatura porteña se activó de inmediato una serie de detenciones, ante el mismo tipo de delitos.
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En la mira de Alonso se encuentran dos jueces de primera instancia del foro penal, dos fiscales y, eventualmente -en su carácter de jefe de los fiscales-, el procurador general de la provincia, Julio Agúndez, hermano del senador nacional radical Jorge Agúndez. Informate más
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