Monitoreo sobre Botnia: expectativa por cumbre entre Cristina y Mujica

Ambito Nacional

El conflicto por la instalación de la pastera UPM (ex Botnia) volverá a formar parte de la agenda de los presidentes Cristina de Kirchner y José Pepe Mujica, quienes se reunirán mañana en Buenos Aires para avanzar sobre éste y otros temas que hacen a la relación comercial y política entre ambos países.

Aunque hasta anoche oficialmente ninguna de las dos cancillerías lo confirmaba, se espera sin embargo que en ese encuentro se ventilen -al menos en parte- los resultados de los primeros monitoreos científicos sobre los efluentes de la polémica pastera, analizados recientemente por un laboratorio de Canadá.

El fin de semana, funcionarios del Gobierno uruguayo dejaron trascender a través del diario El País de Montevideo la presunta conclusión del estudio, que sostiene -a priori- que el funcionamiento de Botnia no estaría generando ningún perjuicio sobre el agua y el aire. «Los resultados de las muestras de efluentes en UPM enviadas a Canadá se ajustan a los parámetros internacionales», sostiene el matutino.

Ayer, en declaraciones que reprodujo el portal Infoalternativa de Concordia, Hernán Orduna, presidente de la delegación argentina en la Comisión Administradora del Río Uruguay (CARU), aseguró que «no tenemos ningún informe sobre los resultados del monitoreo. No hemos recibido ningún informe del Comité Científico, todo lo que hemos recibido, como los planes de monitoreo, están subidos a la página web de la CARU y todos la pueden consultar».

Además, la difusión de la información impactó de lleno en la CARU, organismo que integran representantes de ambos países y ante quienes reporta el comité científico designado en 2010 tras la firma del acuerdo entre Héctor Timerman y su par oriental, Luis Almagro, que habilitó formalmente el inicio del monitoreo binacional sobre la pastera.

Ayer Orduna confirmó la renuncia del científico local Juan Carlos Colombo, cuya salida había sido también denunciada desde la prensa uruguaya el fin de semana. Pese a que el funcionario no quiso revelar los motivos de la dimisión del científico, este diario pudo saber que su renuncia se enmarca en una serie de dificultades surgidas en el seno del comité científico. De todas maneras, la renuncia será analizada por la CARU en un plenario el próximo 15 de agosto. Colombo y Esteban Lyons son los dos especialistas designados para llevar adelante los procedimientos, junto con los uruguayos Eugenio Lorenzo y Alberto Nieto.

«Tenía serias diferencias con el resto de los científicos; incluso su malestar quedó demostrado con su ausencia en las últimas muestras que se tomaron en la desembocadura del río Gualeguaychú», leyó por su parte un influyente especialista ligado a la CARU.

Además, la misma fuente confió que la representación argentina «ve con mucho malestar el hecho de que los científicos uruguayos hayan violado la confidencialidad que obliga la CARU hasta la publicación» oficial de los resultados de los estudios. Y reveló que el otro argumento que suma malestar a la relación es que hasta el momento «Uruguay no ha puesto un solo peso para el monitoreo, mientras que la Argentina puso el año pasado 300 mil dólares, cifra idéntica a la que tenía que poner el Gobierno de Mujica. Todo se financia con el aporte argentino y los peajes».

Para los integrantes de la combativa Asamblea Ambiental de Gualeguaychú, Colombo era quien aportaba la cuota de confianza sobre los estudios. «Lo lamentamos mucho porque era el hombre que más conocimiento tenía y fue él quien incorporó todos los datos ante La Haya y ahora desaparece del Comité», analizó Luis Leissa, abogado de los ambientalistas.

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